Me encanta recomendar lugares donde conseguir productos de Boticaria García, porque su enfoque en cosmética natural y consejos saludables es genial. En España, puedes encontrar sus libros y productos en grandes cadenas como «Fnac» o «Casa del Libro», que suelen tener secciones dedicadas a autores de salud y bienestar. También en librerías independientes, especialmente aquellas con un enfoque en temas médicos o de autocuidado.
Si prefieres comprar online, «Amazon» es una opción rápida, pero te sugiero explorar plataformas como «El Jardín del Libro», especializada en bienestar, donde suelen tener ediciones firmadas o packs exclusivos. La página oficial de Boticaria García también ofrece envíos directos, con la ventaja de acceder a novedades antes que en otros sitios.
Me encanta ver cómo la estética gótica se reinventa en España, y yo suelo fijarme en quiénes están empujando esas tendencias desde redes y eventos.
En Instagram y TikTok, figuras como Aída Domènech («Dulceida») y Pelayo Díaz han llevado looks oscuros a audiencias masivas cuando editan sesiones o colaboran con marcas; no son exclusivamente góticas, pero cuando apuestan por maquillaje intenso, cuero y estética noir, mueven muchas búsquedas. Por otro lado, artistas y performers como Samantha Hudson y La Prohibida funcionan como altavoces perfectos: su imagen teatral y andrógina encaja mucho con el imaginario gótico y además influyen en estilismos de noche y de fiesta.
Además hay microinfluencers locales —chicas y chicos con cuentas centradas en moda alternativa, DIY y tiendas vintage— que mantienen viva la escena día a día: suben tutoriales de maquillaje oscuro, hacen thrift hauls con prendas Victorianas o victorianas-renacentistas y recomiendan tiendas de Madrid y Barcelona. Si sigo una cuenta es porque combina buen ojo estilístico con coherencia: eso es lo que me convence a la hora de probar una tendencia. Me deja una sensación de que la moda gótica en España está pasando por una fase muy creativa y accesible.
Me pierdo con gusto en catálogos que huelen a niebla y castillos: en España hay varias plataformas donde el cine gótico aparece con fuerza, cada una con su propia manera de enseñarlo.
Filmin es casi una visita obligada si te interesa lo gótico clásico y europeo; suele tener selecciones de horror atmosférico, cine de la Hammer y propuestas españolas difíciles de encontrar, como «La residencia». MUBI, por su parte, rota títulos curados y con frecuencia trae joyas de terror psicológico y cine de autor que encaja perfecto con ese tono decimonónico.
Si buscas músculo mainstream, Netflix y Max (antes HBO) incorporan de vez en cuando grandes títulos comerciales como «Los Otros» o adaptaciones de «Drácula», mientras que FlixOlé y Rakuten TV son útiles para localizar clásicos y alquilar versiones restauradas. También merece la pena mirar Shudder, que es más nicho y suele tener muchas piezas góticas, y las secciones de alquiler de YouTube o Rakuten para títulos puntuales. Yo suelo saltar entre varias según el ánimo: a veces quiero atmósfera densa y otras una reinterpretación moderna, y estas plataformas cubren bien ambos extremos.