4 Answers2026-05-08 07:24:12
Tengo una ruta clara para ayudarte a encontrar las películas de Jordi Corominas en línea. Empiezo por lo práctico: reviso plataformas de cine independiente como Filmin y MUBI, porque ahí suelen estar los títulos españoles y de autor que no aparecen en los grandes catálogos comerciales. También compruebo tiendas digitales tipo Google Play, Rakuten TV o iTunes; a veces hay alquileres puntuales.
Si no aparecen ahí, mi siguiente parada es YouTube y Vimeo: muchos cortos o piezas menos comerciales se suben oficialmente en esas plataformas, ya sea por el propio autor o por festivales. Además búscalo en la Filmoteca de tu comunidad o en archivos de canales autonómicos (por ejemplo, catálogos de TV3/CCMA si la obra es catalana).
Por último, no subestimo las redes del propio director: la web personal, Twitter/X, Instagram o Facebook suelen anunciar pases, reposiciones o links a visionados en festivales online. Si no hay disponibilidad legal, prefiero esperar a una reposición que recurrir a fuentes dudosas; apoyar al creador merece ese gesto.
5 Answers2026-03-27 19:00:00
Me encanta seguir a gente como Jordi Pigem porque aparece en sitios muy distintos y eso siempre me sorprende. Últimamente lo he visto dando charlas y entrevistas en plataformas digitales accesibles: hay muchos vídeos suyos subidos a canales de YouTube vinculados a universidades, centros culturales y festivales sobre ecología y filosofía. También comparte entrevistas en podcasts que se distribuyen por Spotify, Apple Podcasts y otros agregadores, donde suele alargar las ideas y hablar con calma sobre conciencia, ciencia y sentido.
Aparte de eso, sus conferencias se repiten en foros presenciales: seminarios universitarios, encuentros sobre sostenibilidad y encuentros de pensamiento crítico en centros culturales. Muchas de esas sesiones quedan grabadas y luego aparecen en la web de la institución organizadora o en su propio perfil en redes sociales. Yo suelo buscar primero en su web y en las plataformas de vídeo, porque ahí es donde encuentro las charlas completas y en varios idiomas; es una forma directa de ver cómo dialoga con audiencias distintas y de notar cómo adapta sus ideas según el público.
4 Answers2026-03-27 22:43:06
Me encanta cómo Jordi Pigem desmonta la idea de que la ciencia tenga que ser fría y desalmada: plantea que muchas de las conclusiones «científicas» vienen cargadas de supuestos filosóficos que no siempre son conscientes. En mi lectura, él insiste en que el materialismo extremo —la creencia de que solo existe lo físico y que todo puede explicarse en términos mecánicos— limita la propia ciencia, porque deja fuera fenómenos como el significado, la experiencia subjetiva y los valores.
A partir de ahí, Pigem propone una ciencia más humilde y abierta, que reconozca límites epistémicos y acople mejor con tradiciones contemplativas y espirituales. No sugiere sustituir experimentación por misticismo, sino integrar métodos: observación rigurosa junto con reflexiones sobre la conciencia, la interconexión y la emergencia de propiedades que no se reducen a partes aisladas.
Personalmente, eso me resuena mucho porque veo la ciencia como una herramienta poderosa que necesita anclaje ético y sentido; Pigem me recuerda que no basta con describir cómo funcionan las cosas, también importa para qué las usamos y cómo esas explicaciones encajan con la experiencia humana.
4 Answers2026-03-27 05:55:09
Me encanta recomendar por dónde empezar cuando alguien quiere internarse en las ideas de Jordi Pigem, y mi sugerencia arranca con su obra más accesible: «El lugar del sentido». Ese libro me ayudó a ver cómo conecta lo ecológico, lo espiritual y lo científico sin caer en tecnicismos. Después de eso, sigo con «Más allá del capitalismo», que plantea alternativas económicas y culturales para un mundo menos materialista; ahí se nota su preocupación por la ética social y el cuidado común.
Para completar la imagen, añado lecturas de autores que suelen dialogar con su pensamiento: Fritjof Capra y su «El tao de la física» (para entender la visión holística), Thomas Kuhn con «La estructura de las revoluciones científicas» (sobre cambios de paradigma) y Mircea Eliade con «Lo sagrado y lo profano» (para captar la dimensión simbólica). Con esa mezcla se arma una base sólida: primero Pigem, luego quienes le influyen y amplían su mirada. Al final, lo que más me queda es una invitación a pensar con sentido y a cuestionar la fragmentación del conocimiento.
4 Answers2026-03-27 23:39:14
Me fascina cómo Jordi Pigem cuestiona la idea de que la materia sea todo lo que existe y la conciencia un mero subproducto accidental. En sus textos propone una alternativa a la visión mecanicista: la conciencia no es algo que surge espontáneamente de un conjunto de átomos, sino que está íntimamente relacionada con la realidad física y, en cierto sentido, forma parte de su entramado fundamental.
Explica todo esto desde una mezcla de ciencias complejas, reflexiones filosóficas y tradiciones contemplativas: habla de una postura no reduccionista —a veces descrita como dual-aspect o panpsiquista en la literatura— donde mente y materia serían dos modos de una misma base ontológica. Para él, los seres y los procesos naturales muestran grados de experiencia o sensibilidad que no pueden desecharse con explicaciones puramente mecanicistas.
Personalmente, eso me abre la cabeza: su propuesta invita a pensar la ciencia y la espiritualidad como conversaciones compatibles y a replantear nuestra relación con el mundo natural, buscando una ética más respetuosa y una ciencia con humildad frente a la experiencia consciente.
4 Answers2026-03-27 01:14:31
Me llama la atención cómo Jordi Pigem ha logrado conectar debates académicos con conversaciones más amplias sobre la conciencia; su voz no es la de un tecnócrata frío, sino la de alguien que trae a la mesa metáforas y experiencias. En obras como «La inteligencia espiritual» y «La nueva metáfora del mundo» propone que la conciencia no puede reducirse a neuronas y circuitos, y que necesitamos un lenguaje distinto para pensar la mente en relación con el mundo.
Eso ha tenido dos efectos claros: por un lado, ha popularizado críticas al reduccionismo materialista entre lectores que no suelen leer filosofía técnica; por otro, ha empujado a especialistas a aclarar y defender sus posturas, lo que enriquece el debate. Personalmente valoro que introduzca preguntas éticas y ecológicas al tema de la conciencia, porque transforma una discusión abstracta en otra con implicaciones para cómo vivimos. Me gustan sus guiños hacia tradiciones contemplativas y su insistencia en interdisciplinariedad, aunque reconozco que no todos los científicos aceptan sus conclusiones, y eso también es parte del diálogo.
5 Answers2026-01-22 09:58:26
Me viene a la mente la época en la que se discutía cómo modernizar la industria española y la figura de Josep Piqué aparecía en muchas conversaciones políticas y empresariales.
Yo viví esos años con interés porque Piqué apoyó con fuerza reformas orientadas a abrir y modernizar sectores tradicionales: promovió la liberalización en energía y telecomunicaciones para atraer inversión y competencia, impulsó medidas para facilitar la internacionalización de empresas españolas y respaldó procesos de privatización y reestructuración industrial que buscaban mejorar la eficiencia. Además fue claro defensor de políticas de fomento de la innovación y de I+D, con incentivos fiscales y programas que favorecieran la colaboración entre empresas y centros tecnológicos.
De modo práctico, sus apoyos ayudaron a que ciertas compañías españolas se volcaran a mercados exteriores y que nacieran clústeres tecnológicos en varias ciudades; no todo fue perfecto, pero su empuje dejó un sello en la transformación económica del país.
3 Answers2026-01-14 16:51:35
He estado siguiendo la cobertura cultural y te cuento que sí, Jordi Bosch ha concedido entrevistas recientes en medios españoles, especialmente en la esfera catalana. En artículos y piezas radiofónicas recientes aparece en cabeceras como «La Vanguardia», «Ara» y «El Periódico», y también en espacios de la radiotelevisión catalana como «TV3» y «Catalunya Ràdio». Muchas de esas conversaciones giran en torno a su trayectoria teatral, reflexiones sobre el oficio de actor y las obras en las que ha participado últimamente.
Como alguien con muchas horas sentadas en butacas y cartelera en la cabeza, me llamó la atención que en esas entrevistas Bosch tiende a hablar con calma, mezclando anécdotas de ensayo con comentarios sobre la escena contemporánea. No siempre se trata de entrevistas largas; a veces aparecen como piezas breves acompañando reseñas de obra, o en formatos de vídeo donde responde preguntas rápidas. Si buscas profundidad, conviene fijarse en las entrevistas alojadas en las secciones culturales de los diarios y en los programas de mañana de «TV3» o en podcasts culturales locales.
Personalmente valoro leer estas conversaciones porque muestran a un artista que no rehúye el análisis del teatro y que comparte consejos prácticos sobre interpretación, memoria y trabajo con directores. Me quedo con la sensación de que, aunque no esté en todos los titulares nacionales, su voz sigue siendo muy presente en los medios catalanes y en la prensa cultural española.
4 Answers2026-03-27 02:59:05
Me llamó la atención desde el principio la forma en que Pigem cuestiona la confianza ciega en lo que suele llamarse 'materialismo científico'. Para él, ese materialismo no es solo una teoría científica, sino una cosmovisión cargada de supuestos: que la materia y las leyes físicas son lo único real, que los modelos matemáticos agotan la explicación y que la conciencia es un epifenómeno sin entidad propia. Pigem insiste en que esa postura reduce la riqueza de la experiencia humana a meros procesos cerebrales y deja fuera la dimensión primera de la subjetividad.
Otro punto que me quedó claro es su crítica a la idea de que la ciencia sea la única forma válida de conocimiento. Pigem distingue entre metodología científica y mitología científica: la primera es una herramienta poderosa, la segunda transforma modelos útiles en dogmas ontológicos. Señala además problemas concretos como la brecha explicativa entre actividad neuronal y vivencia consciente, la dificultad de fundamentar valores y significado desde el materialismo y la tendencia reductora que ignora cualidades, intencionalidad y propósito.
Al final convergía en una invitación a pluralizar la epistemología: aceptar que la ciencia, la fenomenología, las tradiciones contemplativas y la reflexión filosófica aportan perspectivas complementarias. Me quedó la impresión de que no se trata de negar la ciencia, sino de dejar de tratarla como religión y abrir espacio a lo que la experiencia nos revela sobre la conciencia y el sentido.