Viendo la serie con ojo crítico, puedo decir que Bella Ramsey cumple y eleva el rol de Ellie en «The Last of Us». Mi experiencia viene de seguir adaptaciones y a veces temer que el cambio de medio destroce personajes queridos; aquí no fue el caso. Bella trae rasgos físicos y emocionales que encajan con la narrativa televisiva: su trabajo con lenguaje corporal, su manejo de silencios y la manera en que entrega líneas cargadas de subtexto son señales de oficio. Además, su interpretación evita la imitación literal de la versión del videojuego, lo cual me pareció una decisión inteligente.
También me interesa cómo la serie equilibra fidelidad y novedad: mantiene momentos icónicos pero permite a Bella explorar facetas nuevas de Ellie. Personalmente disfruté los pequeños detalles que humanizan al personaje y le dan más capas; su actuación me dejó con ganas de más desarrollo y me pareció respetuosa tanto con los fans del juego como con quienes llegamos sin conocerlo.
Me pilló por sorpresa cómo Bella Ramsey se metió tanto en el papel de Ellie en «The Last of Us». No solo actúa: camina, frunce el ceño y respira como alguien que ha vivido en ese mundo, y eso hace que el personaje sea creíble más allá de la fanfarria del casting. A los que veníamos del videojuego nos chocó al principio porque Ashley Johnson puso la voz original y un tono muy marcado, pero pronto entendí que la serie necesitaba otra cosa: una presencia física que funcionara en escenas largas y silenciosas.
La química con el actor que interpreta a joel también es clave; hay tensión, protección y conflicto, todo sin exceso. Me sorprendió gratamente que la adaptación no intentara copiar calcado el juego, sino buscar verdades dramáticas que funcionaran en live-action. Bella aporta una mezcla de fuerza y fragilidad que, en mi opinión, hace que la Ellie televisiva sea memorable por derecho propio.
En resumen corto y claro: sí, Bella Ramsey interpretó a Ellie en la serie de HBO «The Last of Us», y lo hizo entregando una versión propia del personaje. Vengo de ver tanto la serie como jugar el juego, y lo que más valoro de la interpretación es cómo equilibra dureza y ternura sin caer en lo forzado. No reemplaza a la versión del videojuego —esa es obra de Ashley Johnson— pero aporta una lectura viva y conmovedora para la pantalla.
Su performance encaja con el tono sombrío y emocional de la serie, y ayuda a que la historia funcione fuera del formato original. Me dejó con ganas de seguir viendo su evolución en futuras temporadas.
Recuerdo el día que puse el primer episodio y quedé pegado al sofá: sí, Bella Ramsey interpretó a Ellie en la adaptación televisiva de «The Last of Us». Vi su versión como algo propio, una mezcla de dureza y vulnerabilidad que encajó con el mundo brutal que plantea la serie. Desde la mirada hasta los pequeños gestos, la interpretación tiene mucha intención y detalles que no siempre se aprecian a primera vista.
Comparada con la Ellie del videojuego, cuya voz y captura de movimiento fueron obra de ashley Johnson, la versión de Bella es otra lectura: más contenida por momentos, más cruda en otros, pensada para la pantalla y el ritmo televisivo. Creo que funcionó porque la serie necesitaba a alguien capaz de transmitir madurez emocional y, al mismo tiempo, supervivencia adolescente; Bella lo dio con escenas que me dejaron pensando en los matices de los personajes. Al final, su Ellie se siente real y respetuosa con la esencia del original, pero también con personalidad propia, y eso me gustó mucho.
2026-07-14 14:16:13
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No puedo dejar de sonreír cuando pienso en lo mucho que Bella Ramsey ha hecho más allá de interpretar a Ellie. Empezó llamando la atención con la fiera y memorable Lyanna Mormont en «Juego de Tronos», un papel pequeño pero contundente que la puso en el mapa por su presencia y seguridad en pantalla.
Después dio el salto a papeles protagonistas: en «I Am Not Okay with This» muestra un registro muy distinto, lleno de humor amargo y tensión adolescente, mientras que en «Catherine Called Birdy» se luce con una comedia de época que demanda timing cómico y energía física. Además, su trabajo de doblaje como la voz de «Hilda» en la serie animada añade otra capa: tiene una calidez vocal que funciona tanto en drama como en animación. En conjunto, su carrera demuestra versatilidad y una curiosidad por elegir personajes variados; me encanta cómo no se encasilla y sigue sorprendiendo con cada proyecto.
Me encanta cómo la carrera de Bella Ramsey ha tomado tanta fuerza en pocos años; personalmente, sigo su trabajo desde que apareció como Lyanna Mormont en «Juego de Tronos» y verlo crecer hasta convertirse en Ellie en «The Last of Us» ha sido emocionante. Sí, ha recibido reconocimiento formal: Bella ha acumulado nominaciones a premios importantes y también ha ganado varios galardones en circuitos críticos y festivales más pequeños. No siempre son los premios más mediáticos, pero sí son señales claras de que la industria y la crítica valoran su trabajo. Además de las nominaciones a grandes entregas que atraen titulares, también ha sido premiada por su trabajo en proyectos de animación y doblaje, y ha recibido distinciones otorgadas por asociaciones de prensa y festivales jóvenes. Para mí, esos reconocimientos son valiosos porque suelen reflejar opinión experta y apoyo de público especializado, no solo popularidad momentánea. En resumen, sí: ha ganado premios y también muchas nominaciones importantes; más que trofeos, lo que me impresiona es la constancia en la calidad de sus actuaciones.
Recuerdo la escena de apertura con una intensidad que todavía me sobrecoge.
En la serie «The Last of Us», Joel está interpretado por Pedro Pascal y Ellie por Bella Ramsey. Pedro trae una mezcla de cansancio, dureza y ternura que me hizo creer desde el primer segundo que estaba viendo a un hombre que ha cargado con demasiado; su voz y mirada transmiten esa protección ambivalente que define al personaje. Bella, por su parte, captura la mezcla entre vulnerabilidad y fuerza juvenil de Ellie: su sarcasmo, su curiosidad y esa resiliencia que no es solo física sino emocional.
Me gustó cómo ambos evitan caricaturas y se apoyan mutuamente para construir momentos que se sienten íntimos y peligrosos a la vez. Siendo fan de adaptaciones, valoro que respeten el espíritu del material original sin copiarlo palabra por palabra. Al final, su química y sus matices me dejaron pensando en las escenas mucho tiempo después de terminada la temporada.