Ondara se encuentra fácil desde Alicante. Conduce por la A-7 hasta la salida 62, luego sigue las señales al centro comercial. Si vas en bus, pregunta horarios de vuelta porque son limitados. Lleva calzado cómodo porque hay mucho que recorrer. Ideal para compras y comer algo diferente.
Desde Alicante, puedes llegar al centro comercial Ondara de varias formas. La más rápida es por la AP-7, con peaje pero ahorras tiempo. También está la N-332, más lenta pero sin coste. En transporte público, la opción es el tren hasta Denia y luego un taxi, pero sale caro. Recomiendo ir en grupo para compartir gastos si no tienes coche.
Para llegar al centro comercial Ondara desde Alicante, primero toma la A-7 hacia norte. Pasado Benidorm, sigue las indicaciones para Ondara. Si no conoces bien la zona, usa GPS porque hay varias salidas similares. El viaje es tranquilo, con buenas vistas al mar. Llegando temprano evitas aglomeraciones y encuentras mejor selección en las tiendas.
El centro comercial Ondara está bastante bien conectado desde Alicante. Lo más sencillo es tomar la autovía A-7 en dirección Valencia y salir en la salida 62 hacia Ondara. El trayecto dura unos 45 minutos sin tráfico. Si prefieres transporte público, hay autobuses ALSA que salen desde la estación de Alicante y te dejan cerca, aunque luego necesitarás un taxi o caminar unos 15 minutos.
Yo suelo ir en coche porque es más cómodo para llevar las compras, además hay parking gratuito. Si vas en fin de semana, ve temprano porque se llena rápido.
2026-01-07 22:45:34
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Mi esposo estaba trabajando durante las fiestas, otra vez. Lo habían enviado fuera de la ciudad para supervisar una de las operaciones portuarias de la Familia y una serie de casas de juego. Por lo tanto, decidí comprar un boleto y sorprenderlo.
Solo quedaban asientos en clase ejecutiva.
Mirando el precio de cinco cifras, apreté los dientes y me gasté los ahorros de todo un año.
Todo para que luego ni siquiera pudiera averiguar cómo bajar la maldita bandeja.
La socialité sentada a mi lado soltó una risa fría.
—¿Nunca has volado en clase ejecutiva?
Forcé una sonrisa incómoda.
—Disculpa. Tú debes de ser… importante. Tienes esa aura.
—¿Oh, yo? No. El hombre que me mantiene es el importante. Alquilaría un jet privado si yo se lo pidiera. La clase ejecutiva es prácticamente rebajarse.
Parpadeé.
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No. Matteo solo era un ejecutor de bajo nivel. Un simple soldado en el que la Familia confiaba ocasionalmente para hacer operaciones menores: envíos en el muelle, apuestas clandestinas, nada más.
¿Cuándo se convirtió en un Don?
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Estábamos en el Club Deportivo y le enseñaba a mi ahijada la técnica para entrar al agua. Briseida se inclinó, dejando su trasero bien firme en alto, y sin querer terminó rozando mi paquete.
Sentí un corrientazo, una sensación eléctrica que me sacudió.
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Me lancé de inmediato a rescatarla. Ella forcejeaba y se aferraba a mí con todas sus fuerzas, haciendo que se la rozara una y otra vez.
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Con ocho meses de embarazo, la secretaria de mi esposo hizo que congelaran todas mis tarjetas bancarias.
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¿Su razón?
Dos viejos comunes no tenían derecho a desperdiciar el dinero de Jack.
Me reí.
Ella no tenía idea de que esos «viejos comunes» eran el Don y la Donna de la familia Bellandi, la pareja que había controlado el bajo mundo de Italia durante décadas.
No tenía idea de que la empresa de Jack, su reputación, su fortuna… todo lo que poseía había venido de la familia Bellandi.
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Y a Jack.
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Al segundo siguiente, sonó mi teléfono.
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Me encanta ir al cine Ondara, y siempre busco opciones económicas para llegar. Desde el centro, puedes tomar el autobús línea 15 que pasa cada 20 minutos y te deja justo frente al cine. Si prefieres el metro, la estación Plaza Mayor queda a unos 10 minutos caminando, pero disfruto el paseo porque hay cafeterías geniales en el camino.
Otra opción es compartir taxi desde la parada de autobuses cerca del mercado; entre tres o cuatro amigos sale súper barato. Eso sí, revisa siempre los horarios porque después de las 10 pm la frecuencia disminuye bastante.
Me flipa cuando alguien pregunta por librerías porque siempre acabo recordando rutas y pequeños atajos; aquí te explico cómo llegar a la Casa del Libro en Alicante según desde dónde vengas, con mis trucos personales para que la visita sea agradable.
Si llegas en tren a la estación de RENFE, sal por la salida principal y sigue hacia el centro histórico: pasarás por avenidas con tiendas y cafeterías. Caminando tranquilo son entre 10 y 20 minutos, dependiendo de tu ritmo; si prefieres no andar, hay buses urbanos que conectan la estación con el corazón de la ciudad. Yo suelo aprovechar ese paseo para mirar escaparates y decidir qué café probar después de buscar libros.
Si vienes desde el aeropuerto, toma el autobús que va al centro (hay paradas previstas y la frecuencia suele ser buena) o un taxi si vas con prisas o equipaje. Desde la estación de autobuses (Termibus) la caminata también es corta: céntrate en dirigirte hacia la Explanada y las zonas comerciales principales. Si vas en coche, busca aparcamiento subterráneo o zona azul cercana; dejo el coche y me llevo la mochila con las compras para no tener que cargar. En definitiva, la Casa del Libro está en una zona muy céntrica, así que cualquier ruta que te acerque al casco urbano te dejará a poca distancia. Me encanta combinar la búsqueda de libros con un café cerca; así la visita siempre sabe mejor.
Me encanta cuando un plan sencillo comienza con buena orientación: desde el centro de Jaén lo más práctico suele ser combinar caminata y bus urbano. Si estás en la Plaza de San Francisco o por la zona del Ayuntamiento, puedes caminar hasta la parada principal y esperar el autobús que ponga dirección al polígono o al centro comercial; en muchos paneles y marquesinas aparece claramente la rótulo con destino. El trayecto en bus desde el centro no suele superar los 15–20 minutos, dependiendo del tráfico, y puedes pagar en efectivo al subir o con tarjeta si el vehículo lo permite.
Si llegas en tren o en un bus interurbano, baja en la Estación de Autobuses o en la estación de Renfe. Desde allí hay autobuses urbanos frecuentes que atraviesan el casco y se dirigen hacia el área comercial; pregunta por la cabecera con destino al centro comercial y baja en la parada más cercana. Otra alternativa es tomar un taxi desde cualquiera de las estaciones: en 10 minutos te deja en la puerta si prefieres comodidad. Yo suelo llevar la app de mapas abierta para ver los tiempos en tiempo real y así ajustar la salida sin prisas.
El Saler Centro Comercial es uno de los lugares más visitados en Valencia, y llegar allí es bastante sencillo. Lo mejor es tomar el metro, línea 3 o 5, y bajarse en la estación de Alameda. Desde ahí, puedes caminar unos 15 minutos o tomar un autobús que te deja justo en la entrada. Si prefieres ir en coche, hay parking gratuito durante las primeras horas.
Yo suelo ir en bici desde el centro, porque Valencia tiene carriles bici muy buenos y en media hora llegas sin problemas. Es una forma ecológica y divertida de moverse, además de evitar el tráfico.