Me puse a buscar rutas prácticas y rápidas: en España los portales más fiables para comprar «Infamia» de Ledicia Costas son Amazon.es, Casa del Libro y Fnac, donde suele haber tanto ejemplares nuevos como pedidos bajo demanda. Si no aparece en las tiendas grandes, paso a las plataformas de segunda mano como Iberlibro o Todocole; en ellas muchas veces aparecen ediciones descatalogadas.
Otra vía que uso es revisar la web de la editorial del autor o su perfil en redes sociales: a veces anuncian reediciones o distribuidoras concretas. Y si vives en una ciudad con librerías independientes, preguntar allí es clave: yo he conseguido títulos difíciles encargándolos y apoyando al comercio local. Personalmente, me gusta mirar reseñas antes de decidir y así saber si cojo la edición en gallego o en castellano.
Si te va mejor tocar el libro antes de decidir, yo siempre miro primero en las librerías físicas de mi zona y en las grandes cadenas: Casa del Libro, Fnac y El Corte Inglés suelen recibir pedidos si no lo tienen en stock. En mi experiencia, cuando una obra parece menos común, encargarla en la librería local resulta rápido y ayuda a la tienda a mantener fondo editorial.
Para ahorrar o cazar ediciones agotadas tiro de Iberlibro o Todocole, y si quiero algo instantáneo reviso si hay eBook en Kindle o Google Play. En una ocasión encontré una edición preciosa pidiéndola directamente a la editorial, así que no descartes esa vía. Personalmente disfruto el proceso de búsqueda; encontrar una portada bonita siempre me alegra el día.
Me encanta cuando alguien busca un título concreto y raro: «Infamia» de ledicia costas suena como una joyita que merece rastrearse bien.
Yo primero miraría en los grandes comercios online de España: Amazon.es suele tener ediciones nuevas y de segunda mano; Casa del Libro y Fnac también son apuestas seguras porque manejan stock nacional y envíos rápidos. Si prefieres apoyar a librerías locales, les puedes pedir el libro por encargo; muchas te lo traen en pocos días.
Además, no descartes las opciones de segunda mano como Iberlibro, Todocole o Wallapop para encontrar ejemplares descatalogados o a mejor precio. Y por último revisaría la web de la editorial que publica a Ledicia Costas y las bibliotecas públicas: a veces hay ediciones en gallego o castellano que sólo circulan en circuitos más pequeños. A mí me emociona más encontrar la edición física y ojear la portada antes de comprar, así que siempre intento combinar tienda local y búsqueda online.
Tengo la costumbre de peinar catálogos cuando busco libros en gallego o de autor local, y con «Infamia» de Ledicia Costas haría lo siguiente: primero comprobaría las tiendas online grandes (Casa del Libro, Fnac, Amazon.es) y filtraría por formato —tapa blanda, bolsillo, eBook— porque algunas ediciones sólo salen en uno de esos formatos.
Si no aparece o el precio es alto, mi siguiente paso sería el mercado de segunda mano: Iberlibro para ediciones internacionales, Todocole para coleccionistas y Wallapop o eBay para ejemplares cercanos y más económicos. También exploro catálogos de bibliotecas y WorldCat para localizar una copia y decidir si comprar o pedir préstamo. Otra idea que me funciona es contactar con la librería de mi barrio para pedir que lo traigan; suelen tener conexiones con distribuidores y muchas veces lo encuentran. Al final prefiero una copia bien cuidada, así que me tomo el tiempo para buscar la mejor edición.
Yo suelo empezar por las tiendas online grandes porque es lo más cómodo: Amazon.es, Casa del Libro y Fnac suelen ser los primeros lugares donde aparece «Infamia» de Ledicia Costas. Si no hay disponibilidad nueva, miro mercados de segunda mano como Iberlibro, Todocole y Wallapop; muchas veces aparecen ejemplares de coleccionista o ediciones descatalogadas a buen precio.
También reviso la web de la editorial y las redes del autor por si hay reediciones o datos sobre distribución. Y si prefieres soporte local, encargándolo en tu librería de barrio casi siempre lo traen. A mí me gusta comparar precios y ediciones antes de cerrar la compra para asegurarme de llevar la versión que más me atrae.
2026-05-19 22:46:10
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Ya no quedan celos, Alfa
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Después de que perdí al cachorro, renuncié a todo lo que mi compañero, el Alfa Rhydian, odiaba.
Dejé de usar nuestro vínculo para sentir dónde estaba él. Podía dormir profundamente incluso cuando él no regresaba a nuestra habitación en toda la noche. Ni siquiera le conté cuando la hoja de plata de un renegado me cortó el brazo durante una escaramuza en la frontera.
El sanador de la manada me dijo que notificara a mi familia. Yo simplemente respondí con calma.
—No tengo familia.
El sanador me reconoció.
—Eres la Luna. El Alfa Rhydian está en el cuartel general. ¿Debería informarle?
Negué con la cabeza suavemente.
—No, no lo haga.
Pero media hora más tarde, Rhydian llegó de todos modos. Su alta figura proyectó una sombra sobre mí y su voz sonó fría.
—Estás herida. ¿Por qué no me llamaste a través del enlace mental?
Bajé los ojos.
—Es solo un rasguño. No hay necesidad de molestar al Alfa.
Un gruñido bajo retumbó en su pecho. El aire crujió con su furia. Estaba a punto de hablar cuando un guerrero susurró fuera de la puerta:
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Me senté despacio mientras sentía a mi cachorro moviéndose dentro de mí y dolor me recorría. Solo entonces lo entendí: me había traicionado por completo. No quiero un amor así. No me quedaré en esta manada.
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***
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Mientras caza al asesino de su padre y toma el mando como Alfa, también debe decidir a quién amará a solo un mes de su primer cambio.
¿Podrá elegir? ¿Incluso tiene que hacerlo?
«Compitiendo por la hija del Alfa» es una creación de Amelie Bergen, una autora de eGlobal Creative Publishing.
Me gusta hablar de autoras que consiguen mover emociones y Ledicia Costas es una de esas voces que no pasan desapercibidas. «Infamia» fue escrita por Ledicia Costas, quien escribe principalmente en gallego y se ha ganado un lugar destacado dentro de la literatura juvenil e infantil de España. Su estilo mezcla humor, cierta oscuridad juguetona y personajes memorables; eso hace que libros como «Infamia» conecten con lectores jóvenes y adultos curiosos por propuestas distintas.
Empezó a darse a conocer en el panorama literario publicando obras dirigidas a públicos infantiles y juveniles, y poco a poco amplió su repertorio hacia textos más complejos sin perder esa chispa narrativa. A lo largo de su trayectoria ha publicado novelas, relatos y libros ilustrados, y su trabajo ha sido reconocido en diferentes ámbitos: recibe elogios por la originalidad y por la defensa de la lengua gallega, además de aparecer en ferias y actividades literarias. La sensación que me queda es que es una autora valiente, que no teme jugar con géneros y tonos, y «Infamia» encaja muy bien en ese sello personal suyo.
Me encanta recomendar lugares donde encontrar los libros de Ledicia Costas, una autora que adoro. En España, las librerías físicas son un gran lugar para empezar. Cadena de librerías como Casa del Libro tienen secciones dedicadas a literatura juvenil donde sus obras, como «Escarlatina», suelen estar disponibles. También sugiero visitar librerías independientes; muchas tienen secciones especializadas en autores gallegos o literatura infantil y juvenil.
Si prefieres comprar en línea, plataformas como Amazon o La Central ofrecen ediciones físicas y digitales. No olvides echar un vistazo en la web de la editorial, como Xerais, que publica muchos de sus títulos. La experiencia de comprar directamente desde la editorial puede ser muy gratificante, especialmente si buscas ediciones especiales.
Lo que más me atrapó de entrada fue la forma en que todo se arma alrededor de una acusación que cambia vidas.
En «Infamia» de Ledicia Costas la historia gira en torno a cómo un rumor o una calumnia en un entorno cerrado puede crecer hasta destruir relaciones, reputaciones y la paz de la gente implicada. La novela sigue a varios personajes conectados por ese hecho: unos que buscan la verdad, otros que se esconden en el silencio, y quienes se ven arrastrados por la culpa o por la necesidad de justicia.
La autora maneja el suspense y la emotividad con equilibrio, mostrando microdetalles familiares y decisiones que parecen pequeñas pero tienen consecuencias enormes. Me gustó cómo no todo es blanco o negro; hay ambigüedad moral y momentos que te hacen cuestionar a quién creer. Al terminarla, quedé pensando en cómo una palabra mal dicha puede convertirse en una historia entera, y en la fragilidad de la reputación humana.