Tengo un recuerdo de verla en una sesión de cine en casa que me marcó; por eso siempre consulto primero las
tiendas digitales cuando quiero
revivir «Crocodile Dundee». En España lo más fiable suele ser buscar en las plataformas de alquiler y compra: Amazon Prime Video (películas a la carta), Google Play/Google TV, Apple TV y YouTube Movies suelen ofrecerla para alquilar o comprar en buena calidad. No es raro que aparezca en estos catálogos por unos pocos euros para alquilar
48 horas o con opción de compra permanente, y así
evitas depender de si algún servicio de suscripción la tiene o no.
Además, conviene revisar agregadores como
justWatch o similar: simplemente seleccionas España y te dicen al instante dónde está disponible para streaming, alquiler o compra. También a veces aparece incluida en catálogos de suscripción que rotan contenido clásico, así que merece la pena buscar ahí si tienes varias suscripciones activas. Si prefieres físico, las tiendas online suelen tener DVD o Blu-ray que pueden salir más baratos si buscas ediciones especiales.
Personalmente, cuando me apetece revisitar «Crocodile Dundee» prefiero la versión remasterizada si está en venta, y la experiencia de pagar un alquiler puntual me parece justa para una peli ochentera que no siempre está en los catálogos por contrato. Al final, lo importante es disfrutar las escenas icónicas sin líos, y esas opciones digitales raramente fallan para mí.