Recuerdo la sensación de salir del cine hablando de lo salvaje que era «Maze Runner» y de lo mucho que brilló Dylan O'Brien en el papel de Thomas.
No ganó premios de la industria como un Óscar o un Globo de Oro por esa película, pero sí tuvo mucha visibilidad en los premios orientados al público joven. Tras el estreno fue nominado en galas como los Teen Choice Awards y estuvo presente en las listas y votaciones de MTV y otras publicaciones juveniles. Esas nominaciones no son lo mismo que un premio de crítica, pero sí confirman que su actuación conectó con la audiencia.
Al final creo que lo más importante fue cómo «Maze Runner» lo posicionó como rostro principal en franquicias de Hollywood y le abrió muchas puertas; los premios grandes no siempre reflejan lo que una película significa para la gente, y en ese sentido Dylan sí “ganó” bastante: fans y oportunidades nuevas.
No, si se habla de premios «serios» de la industria por «Maze Runner», Dylan O'Brien no ganó ninguno de esos.
Lo que sí pasó fue que la película y él recibieron mucha atención en premiaciones votadas por el público joven: nominaciones en Teen Choice y presencia en premios como los MTV Movie Awards. Esas distinciones reflejan que el público lo apoyó, aunque no sean iguales a un premio otorgado por críticos o académicos.
En resumen, no hubo estatuillas mayores, pero sí hubo reconocimiento y cariño del público, y eso también cuenta mucho.
En mi timeline recuerdo reacciones masivas a «Maze Runner» y el nombre de Dylan O'Brien por todos lados, pero no porque se llevara un premio importante tipo Oscar.
La realidad es que su actuación le valió nominaciones y menciones en premiaciones enfocadas en el público joven, sobre todo Teen Choice y eventos similares. Esas nominaciones demuestran que conectó con los fans y subió su perfil en la industria, aunque no se traduzcan en premios de la crítica tradicional.
Para un actor joven en una franquicia popular, eso suele ser más valioso que una estatua: te hace conocido, te trae proyectos y te convierte en un rostro seguido por el público, que al final es lo que más pesa para ciertas carreras.
Todavía me sorprende lo rápido que aquella película puso a Dylan O'Brien en la conversación masiva: «Maze Runner» fue su carta de presentación para muchos.
Si la pregunta es estricta sobre trofeos formales, no se llevó premios de la academia por esa película. Lo que sí ocurrió es que su nombre sonó en ceremonias dirigidas al público joven: nominaciones en Teen Choice, menciones en MTV y otros reconocimientos orientados a los fans. Esos espacios premian la conexión con la audiencia y la popularidad del intérprete.
Personalmente valoro más que haya demostrado carisma y capacidad para protagonizar una saga; los galardones de la industria suelen llegar después, y en su caso la repercusión popular fue lo que realmente impulsó su carrera.
No me obsesionan las estatuillas, pero sí me fijé en la ola de reconocimientos de la comunidad fan cuando salió «Maze Runner».
Dylan O'Brien no obtuvo premios importantes del cine tradicional por ese papel; en cambio, sí apareció en nominaciones y en premios votados por el público juvenil, como los Teen Choice Awards y diferentes categorías de MTV. Esas distinciones suelen basarse en popularidad más que en valoración crítica, pero ayudan muchísimo a consolidar una carrera.
Visto con calma, su «premio» real fue el salto a proyectos más grandes y una base de seguidores leales; para lo que buscaba en ese momento, funcionó de maravilla.
2026-07-14 13:34:41
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Mariana Guinto
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Todo por ella, su alma gemela.
Recuerdo perfectamente cuando saltó la noticia del accidente en el set: me dejó en shock. En marzo de 2016, mientras filmaban «Maze Runner: The Death Cure», Dylan O'Brien sufrió un accidente durante una escena con un vehículo de stunt. Salieron reportes de que fue golpeado por el vehículo y llevado al hospital con una conmoción y laceraciones en el rostro; también se mencionaron heridas en el hombro y la pierna. Fue calificado como serio pero no mortal, y la producción tuvo que detenerse para que pudiera recuperarse.
Vi cómo la comunidad de fans se volcó a enviarle apoyo: hubo mensajes, pancartas y mucho nervio por la pausa en el rodaje. Más adelante volvió a trabajar y terminó la película, pero el susto fue real y dejó enseñanzas claras sobre la importancia de la seguridad en set. Personalmente, me alegré mucho al saber que pudo recuperarse y seguir con su carrera, aunque el recuerdo del accidente sigue presente.