Tengo un recuerdo claro de cómo se abre la escena: la versión que todos identificamos es la de Liza Minnelli en la película «Cabaret», donde interpreta a Sally Bowles y canta «Mein Herr». En la película de 1972, dirigida y coreografiada por Bob Fosse, Minnelli ofrece una actuación electrizante que mezcla canto, actuación y
baile en el ambiente decadente del Kit Kat Klub. La canción forma parte del repertorio original compuesto por John Kander y Fred Ebb para el musical, pero la puesta en escena cinematográfica le da un sabor muy particular, con arreglos y movimientos que quedaron grabados en la memoria colectiva.
Me encanta pensar en ese número como una especie de declaración de personaje: Minnelli juega con la coquetería y la ironía, y la cámara y la coreografía subrayan cada gesto. Esa versión aparece en la banda sonora de la película y es una de las razones por las que la película sigue siendo tan referenciada. Hay montajes y versiones en producciones teatrales que cambian detalles, ritmo o vestuario, pero cuando alguien menciona «Mein Herr» en relación con «Cabaret», lo más habitual es que se refieran a la interpretación icónica de Minnelli.
En mi opinión, su interpretación es una mezcla perfecta de técnica y carisma: no solo canta bien, sino que construye un personaje en cada compás, y por eso la escena sigue funcionando tan bien décadas después. Siempre me impresiona cómo una canción puede definir tanto a un personaje y a una época.