JessyEl golpe llegó agudo y repentino, tres golpes fuertes que cortaron la bruma húmeda de la habitación. Mi corazón martilleaba contra mis costillas. Me congelé de rodillas, su semen aún brillando en mis labios hinchados, mis ojos abiertos con el mismo pánico que me atravesaba.“¿Es mamá?” me susurré a mí misma, el pánico surgiendo mientras jalaba la manta sobre mi piel desnuda. La tela se pegaba a mí, húmeda y cálida, un pobre escudo contra la tormenta que estaba a punto de desatarse.“Ya voy, chica. Espérame aquí”, murmuró, su voz baja y áspera, aún espesa por el deseo. Rodó fuera de la cama en un movimiento fluido, agarrando sus bóxers del suelo. No podía apartar la mirada.Medía alrededor de un metro ochenta, cada centímetro de él tallado como algo salido de un sueño febril: hombros anchos que se estrechaban hacia una cintura estrecha, músculos ondeando bajo la piel dorada mientras subía la tela por sus poderosos muslos.Nunca había creído que un hombre de su edad pudiera estar
Last Updated : 2026-06-29 Read more