Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Mi Esposo Se Rompió Las Piernas Por Su Amante

Mi Esposo Se Rompió Las Piernas Por Su Amante

Mi esposo, Alejandro Ruiz, cayó del tercer piso, no solo se rompió las dos piernas, sino que también se lastimó en su parte íntima. Y yo, lejos de preocuparme, lo llevé al hospital más alejado. Todo se remontaba a mi vida anterior: Alejandro se había lastimado a propósito con tal de que su amiga de la infancia, Sofía López, quien realizaba sus prácticas en el hospital, pudiera acumular suficiente experiencia práctica y consolidar su puesto. Para lograrlo, eligió lanzarse desde el tercer piso. Luego, deliberadamente evitó el hospital más cercano y me obligó a conducir tres mil kilómetros para que Sofía lo atendiera. Al considerar que ella solo era una estudiante que había entrado al hospital por contactos y no tenía las credenciales para operar, rechacé su propuesta. Pero él me abofeteó con fuerza y dijo: —¡Solo quiero usar mis heridas para ayudarla! ¿Acaso no tienes ni un poco de empatía? Ante su terquedad, temí que el retraso arruinara sus piernas para siempre. Llamé a su madre para convencerlo. Sin embargo, Sofía, al no obtener el puesto, avergonzada y llena de rabia, se suicidó saltando en el hospital. Alejandro, gracias a la atención oportuna, salvó sus piernas. Pero el día del alta, cuando fui a recogerlo con alegría, él me atropelló con el auto, matándome en el acto. Antes de morir, le cuestioné con rabia, pero él me miró con desdén: —Si no hubieras impedido que ayudara a Sofía, ¡ella no habría muerto! Al abrir los ojos de nuevo, me encontré de vuelta en el día en que mi esposo se rompió las piernas.
4.8K viewsCompletedAdded to Library 109 Times as caer en ti
Read
+Library
Adiós, Novia Cruel

Adiós, Novia Cruel

Acepté cambiarme de escuela junto a mi amiga de la infancia, a quien acosaban constantemente, pero ella se retractó el último día. —No puedo creer que fingieras que te acosaban todo este tiempo solo para deshacerte de Harry —se burló su amiga—. Es tu amigo de la infancia. ¿En serio vas a dejar que se vaya solo a otra escuela? —Es solo otra preparatoria en esta ciudad. ¿Qué tan lejos podría estar? —dijo Lena sin ganas—. Ya me harté de que siempre esté cerca de mí. Solo quería distanciarme de él. Me quedé parado frente a la puerta un largo rato ese día, antes de decidir darme la vuelta e irme. Sin embargo, en la solicitud de transferencia, en lugar de escribir Preparatoria Haleswood, anoté el nombre de la escuela a la que mis padres querían que asistiera, la cual estaba en el extranjero. Parecía que todos habían olvidado que, desde el primer momento, Lena y yo pertenecíamos a mundos totalmente distintos.
1.8K viewsCompletedAdded to Library 59 Times as caer en ti
Read
+Library
Le cedí el Alfa a mi hermana… y se arrepintió

Le cedí el Alfa a mi hermana… y se arrepintió

En mi vida pasada, Leon, el Alfa que se suponía que completaría conmigo la ceremonia de marcado, cambió de repente a su compañera elegida por mi hermana menor, Rose, justo el día del ritual. Al verlos a los dos comportarse con tanta intimidad, una oleada de humillación me barrió por dentro. Sin embargo, justo cuando estaba a punto de dar un paso al frente y exigir una explicación, la manada fue atacada por sorpresa. Los tres morimos en el motín. Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día de la ceremonia de marcado. Esta vez, decidí cumplirles el deseo. Después de liderar a los miembros para sofocar el motín que habría ocurrido en mi vida pasada, dejé la manada y me adentré en la sociedad humana. Creí que en esta vida jamás volvería a cruzarme con ellos. No obstante, tres años después, el día de un banquete de cumpleaños, me reencontré inesperadamente con Rose y Leon. Rose se acurrucaba con timidez en los brazos de Leon, y me saludó con una expresión de sorpresa fingida. —¡Claire! ¿Qué haces en un banquete tan grandioso como este? ¿No te habías ido a vivir a la sociedad humana? Cuando guardé silencio, Rose se burló de mí con una risita. —¿No me digas que no pudiste sobrevivir en la sociedad humana y ahora quieres volver a la manada? Leon me miró de reojo, con un asco que ni siquiera intentó ocultar. —Jamás aceptaría dejar que regreses a la manada, ni aunque te arrodillaras a suplicármelo. Pero, pénsandolo bien, como mi esclava todavía calificas. Podríamos volver a como era antes. Sonreí, apenas. Yo estaba allí porque mi compañero era el nuevo Ultima de la Alianza de las manadas de lobos. Y ese exquisito banquete de cumpleaños había sido preparado especialmente para mí.
2.0K viewsCompletedAdded to Library 60 Times as caer en ti
Read
+Library
FUERA DE LÍMITES: Reclamada por el padrastro de mi exprometi

FUERA DE LÍMITES: Reclamada por el padrastro de mi exprometi

«Joder, estás tan apretada para mí», gruñó Ryder contra mi oído, embistiendo con fuerza. Su profunda estocada me hizo arquear la espalda sobre la cama. Jadeé, clavándole las uñas en los hombros mientras me llenaba por completo. «Más fuerte… por favor…» Me inmovilizó las muñecas por encima de la cabeza con una mano y me agarró la cadera con la otra, lo suficientemente fuerte para dejar moretones. «¿Quieres que sea brusco, nena? Suplícamelo bien». Temblando de deseo, las palabras escaparon de mis labios: «Por favor… Papi… fóllame más fuerte». Un gruñido oscuro y satisfecho vibró en su pecho. Mordió mi cuello y susurró con voz sucia: «Buena chica. Córrete sobre la polla de Papi. Muéstrame cuánto lo necesitas». *** El día de mi boda descubrí a mi prometido Dylan Voss follándose a mi hermanastra Helene. Destrozada y humillada, abandoné el altar. Ryder Hawthorne, el poderoso y despiadado padrastro de Dylan, me encontró. Me llevó a su ático y, entre rabia y deseo, lo seduje. Nos follamos con violencia, como en una guerra. Cuando Dylan entró y me vio cabalgándolo, se sintió traicionado y se marchó furioso. Yo me sentí vengada. Se suponía que sería solo una noche. Pero la vida me jugó una mala pasada. Para pagar las facturas médicas de mi abuela moribunda, acepté un trabajo en Hawthorne Prosperity Group… sin saber que Ryder era mi nuevo jefe. Un encuentro prohibido y salvaje en su oficina bastó para que me propusiera ser su puta personal a cambio de cubrir todos los gastos de mi abuela. Sin opciones, acepté. Lo que empezó como venganza se convirtió en obsesión. Dylan quiere recuperarme, pero Ryder se niega a soltarme. Ahora estoy atrapada entre la venganza y una rendición peligrosa y adictiva.
522 viewsOngoingAdded to Library 12 Times as caer en ti
Read
+Library
Humillaron a la Hija del Millonario

Humillaron a la Hija del Millonario

En Navidad, mi papá me regaló una pulsera de oro macizo. Mis compañeras de cuarto exclamaron con envidia y me insistieron en que las invitara a comer algo. Yo acepté con una sonrisa y les dije que fueran primero, que yo llegaría enseguida. Cuando salí del baño, la habitación ya estaba vacía. Solo la laptop de Josefina seguía encendida, con la pantalla emitiendo una luz tenue. Me acerqué para apagarla. Pero justo entonces apareció una notificación de un grupo de WhatsApp llamado "Liga contra las interesadas". "Con razón anoche no volvió. Seguro se vendió toda la noche por esa pulsera de oro macizo." "Anteayer fue un bolso de marca, hoy una pulsera de oro macizo. Con tantos tipos con los que seguro se acuesta a diario, quién sabe cómo tendrá eso de allá abajo." "Hoy tenemos que sacarle una comida cara. Su dinero no viene de nada limpio. Si nos lo gastamos nosotras, hasta le hacemos un favor." En el cuarto éramos cuatro chicas. Y las otras tres estaban metidas en ese grupo. No hacía falta pensar demasiado para saber que la persona de la que hablaban era yo. Al final, esas amigas a las que siempre traté con sinceridad no eran más que un puñado de ingratas.
756 viewsCompletedAdded to Library 19 Times as caer en ti
Read
+Library
La Contadora Robot: Renuncia y Caída

La Contadora Robot: Renuncia y Caída

En el baño de la oficina, oí a alguien hablando mal de mí. Era la pasante a la que guié durante tres meses. Se quejaba: —Es una vieja bruja sin tacto, como un robot con el cerebro apagado. Yo ya estaba a punto de abrir la puerta para interrumpirlas cuando otra, entre risas, remató: —Faltan papeles. Las facturas no están en regla. Sin la firma del director no se puede pagar. ¡Ya nos sabemos de memoria sus frases de siempre; puro teatro! Cuando se fueron, regresé en silencio a mi oficina. La pasante azotó una pila de solicitudes de reembolso con sus facturas adjuntas sobre mi escritorio. —No vayas a buscar cualquier pretexto para negarles el reembolso otra vez. Eché un vistazo a las facturas falsas y, por primera vez, no las cuestioné. Esta vez, sonreí apenas: —Me duele la cabeza; no logro leer bien la letra.
2.4K viewsCompletedAdded to Library 61 Times as caer en ti
Read
+Library
Sin Salvación

Sin Salvación

Mi esposa profesaba su propia fe y seguía estrictamente sus perceptos, evitaba cualquier tipo de intimidad física. Solo nos permitía estar juntos al decimosexto día de cada mes. Y aun así, todo debía estar bajo su control. Si alguna vez sobrepasaba esos límites, no dudaría en interrumpirlo todo y marcharse. Llevábamos cinco años de casados. Aunque me sentía insatisfecho, la complacía una y otra vez por amor. Me convencí de que, pese a su frialdad, al menos había algo de amor por mí. Hasta que, durante una misión de rescate en un hotel en llamas, descubrí lo equivocado que había estado. Cuando la encontré, mi esposa estaba recostada contra el pecho de otro hombre, y entre los dos había un niño pequeño.
1023.8K viewsCompletedAdded to Library 524 Times as caer en ti
Read
+Library
Los guantes que acabaron con nosotros

Los guantes que acabaron con nosotros

En mi cumpleaños, mi prometido usó sus puntos del supermercado para comprarme un par de guantes para lavar los platos. Sin embargo, en una subasta, le compró una joya de cinco millones de dólares a su primer amor. Estaba enojada al confrontarlo, pero él me llamó una cazafortunas. —Te he estado dando dinero para gastar. ¿No es más que justo que me cuides? Se suponía que esta era mi última prueba para ti. Si aprobabas, nos casaríamos. Me has decepcionado muchísimo. Rompí con él. Él se dio la vuelta y le propuso matrimonio a su primer amor. Cinco años después, nos encontramos en una isla privada de vacaciones. Alex Thompson me vio con el uniforme de trabajadora recogiendo basura en la playa. Se burló de mí en el acto. —Le hiciste el asco a los guantes que te compré, y aquí estás, rebuscando en la basura. Ahora, incluso si me suplicaras, no te miraría dos veces. Lo ignoré. El proyecto de estudios sociales de mi hijo consistía en limpiar el patio trasero con uno de sus padres. Su padre había ampliado el patio hasta la playa. Limpiarlo era agotador.
2.0K viewsCompletedAdded to Library 60 Times as caer en ti
Read
+Library
Cancelé la boda… y ahora él me debe todo

Cancelé la boda… y ahora él me debe todo

El aire del salón de alta costura parisino olía a dinero… y a miedo. Había esperado seis meses por mi vestido de novia. Ahora, descansaba sobre los hombros de Sofía Ross, la influencer del momento… y la ahijada de mi prometido mafioso, Vincent Cassio. El gerente del salón sudaba a mares, con la mirada saltando entre nosotros y el hombre recostado en el sofá de terciopelo. Vincent Cassio se puso de pie. Con un gesto despreocupado, acomodó el faldón bordado en diamantes sobre Sofía. —Su estreno la próxima semana necesita una pieza que impacte. Se lo está prestando. Elige algo del perchero y deja de hacer una escena. Su tono era plano. Definitivo. Bajo los candelabros de cristal, Sofía se admiraba en el espejo de cuerpo entero, una sonrisa de victoria dibujada en los labios. Yo miré mi reflejo en ese mismo espejo, vestida con jeans y una gabardina empapada. Parecía una turista perdida. De pronto, todo el último año de preparativos se sintió como una broma cruel. No grité. Solo sentí frío. Vacío. Me quité el anillo de compromiso de cinco quilates. Al chocar contra la mesa de cristal, sonó seco… irrevocable. —Tienes razón, Vincent. No necesito este vestido de novia. Lo miré, sosteniendo su mundo con la punta de los dedos, justo antes de soltarlo. —Esta boda… tampoco la necesito.
1.0K viewsCompletedAdded to Library 28 Times as caer en ti
Read
+Library
Renacer Es Volver A Morir

Renacer Es Volver A Morir

Mi hermana me envenenó. Todo porque su compañero del destino no le llegaba ni a los talones al mío. Ahora estoy de vuelta en el lugar donde todo comenzó. En la ceremonia de unión, hace cinco años. En mi vida anterior, Sarah y yo elegimos a nuestros compañeros en la gala de la Alianza de Manadas. Sarah eligió a Damon, el Alfa más poderoso y futuro líder de la Alianza. Pero nunca pudo darle un cachorro. Damon la despreciaba. La maltrataba. Incluso se volvía salvaje cuando perdía el control por su maldición y estuvo a punto de matarla. Me empujó hacia Liam, el Alfa de una manada en decadencia. Sarah nunca se imaginó que el poder de Liam estallaría, ni que un día le arrebataría el título de Gran Alfa a Damon. Entonces, el día de la coronación de Liam, Sarah me envenenó por puros celos. Abrí los ojos de nuevo. Estábamos otra vez en la ceremonia de elección de compañeros. Sarah habló con firmeza frente a todos los invitados. —Elijo a Liam. A mí me empujaron hacia Damon, su excompañero. Pero en ese momento escuché su grito interno. “Muérete, Elena. ¡Solo muérete! Tú y ese lobo rabioso de Damon pueden irse al diablo juntos. Liam será el Gran Alfa de todos modos y yo seré la Luna suprema”. Pero yo solo sonreí con burla mientras caía en los brazos de Damon. Sarah no tenía idea. El “compañero perfecto” que había elegido ya estaba planeando cómo devorarle hasta el alma.
6.4K viewsCompletedAdded to Library 148 Times as caer en ti
Read
+Library
PREV
1
...
1314151617
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status