Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
El íncubo a mi servicio: la tentación prohibida

El íncubo a mi servicio: la tentación prohibida

Compré en línea a un íncubo atractivo, uno de esos que vienen con esa distancia que seduce. Pero respiraba tan fuerte, con un jadeo grave atorado en la garganta, y me observaba sin parpadear. Su temperatura era tan alta que, al rozarme, sentía que podía quemarme. Pensé que quizá estaba enfermo y corrí a contactar a Soporte al Cliente. —¿Podrían ayudarme? Mi íncubo respira muy pesado, está muy caliente y no deja de mirarme… Después de escuchar mi explicación, cayó un silencio incómodo al otro lado. —Señorita… ¿no será que no está enfermo, sino hambriento? —Y lo que quiere no es medicina, sino besarla o… algo más.
5.4K Кол-во прочтенийПолный текстAdded to Library 155 Times as el monstruo de la mansión
Read
+Библиотека
La Desconocida que Me Encendió en el Show

La Desconocida que Me Encendió en el Show

—Ay papi, ya no sigas, me voy a venir… En el auditorio, la multitud era un caos absoluto. Aproveché el tumulto para empujar a propósito a la chica que tenía delante de mí. Traía una faldita de colegiala bastante sexy. Sin pensarlo dos veces, se la levanté para repegarme contra sus nalgotas. Lo que me mataba era que su ropa interior era delgadísima. Sentir ese trasero tan rico y jugoso hizo que perdiera la razón. Y lo más increíble de todo fue que ella parecía estar disfrutando el repegón.
54.8K Кол-во прочтенийПолный текстAdded to Library 1.8K Times as el monstruo de la mansión
Read
+Библиотека
Protegió a la asesina de mi hermana

Protegió a la asesina de mi hermana

Mi hermana, Lily, fue despedazada por renegados. Lloré desconsoladamente, suplicándole a mi compañero destinado, el Alfa Ethan, que encontrara a sus asesinos. Nunca lo hizo. Un año después, en el aniversario de su muerte. Fui a buscar a Ethan, lista para decirle que estaba embarazada. En su lugar, lo encontré sosteniendo a otra Omega, Bella, en sus brazos. —No te preocupes —la consolaba él—. Nadie se enterará de que quitaste el escudo mental de la manada y provocaste la muerte de Lily. Una vez que Harper renuncie a su título de Luna en la ceremonia, tú serás mi única y verdadera compañera. Mi corazón se hizo añicos. Así que era eso. Nunca me marcó, nunca me rechazó… quería que yo renunciara por mi cuenta. Estaba protegiendo a la asesina de mi hermana. Quería convertirla en Luna. Entré furiosa, gritando, pero de repente Bella tosió sangre y se desplomó. Envenenamiento por acónito, afirmó ella. —¡La envenenaron para salvarme! ¡Dame la sangre de tu corazón! ¡Es lo único que puede salvarla! Ethan me miró con más asco como si yo fuera basura. —¡Estoy embarazada! ¡Eso matará al cachorro! —supliqué. Pero su Comando de Alfa cayó sobre mí. Mi cuerpo ya no me pertenecía. Solo pude observar cómo la gruesa aguja perforaba mi pecho, justo encima de mi corazón. Sangre dorada fluyó. Un dolor agudo y desgarrador atravesó mi vientre… Había matado a mi cachorro. Mi loba se hizo pedazos dentro de mí. Cerré los ojos, buscando una conexión prohibida en el mundo de los hombres lobo. —Rey Licántropo Rogan. Mañana necesito que me ayudes a destruir todo en la manada Bosque Negro. Incluyendo al Alfa Ethan.
3.4K Кол-во прочтенийПолный текстAdded to Library 81 Times as el monstruo de la mansión
Read
+Библиотека
La humana rara que nos robó el corazón

La humana rara que nos robó el corazón

Yo, con mi trastorno cognitivo, entré a un juego de terror. Para los demás, lo grotesco y espantoso es puro horror, pero en mi percepción, se transforma en belleza y pureza. Así que, mientras todos luchan por sobrevivir, yo vivo esto como un juego de citas y crianza. Trato al duende con apariencia de niña como una hija, al conde Vampiro de las tinieblas como a un esposo guapo, y a los espectros ancianos como a padres a los que venerar. La primera vez que vi al conde, cubierto de sangre seca y con el rostro desfigurado, se me sonrojaron las mejillas. —¡Qué guapo eres! El conde se quedó desconcertado y preguntó en voz baja: —¿De… de verdad soy guapo?
1.5K Кол-во прочтенийПолный текстAdded to Library 31 Times as el monstruo de la mansión
Read
+Библиотека
El Don perdió la memoria y a mí

El Don perdió la memoria y a mí

Mi prometido, Elio Santoro, era el Don de la familia Santoro, una de las cinco familias mafiosas más importantes de Castellano. Durante un ataque de una banda rival, le dispararon y perdió la memoria. Como consecuencia, me olvidó por completo. Una y otra vez intenté ayudarlo a recuperar sus recuerdos, pero cada intento terminó en fracaso. Un día, después de cerrar a su nombre un importante acuerdo de transporte de drogas con una organización extranjera, fui a verlo para entregarle el contrato. Por casualidad, terminé escuchando una conversación entre él y Sofía Rossi, su primer amor. —Elio, según nuestro trato, ya alcanzaste el nivel 98. Dos niveles más y me convertiré en la verdadera Donna de la familia Santoro. Sentí como si me arrojaran un baldado de agua fría. Así que su amnesia era falsa, y los siete años que pasamos juntos fueron una mentira. Desde el principio, todo esto no fue más que un cruel juego para divertir a su primer amor, y yo no era más que un juguete. Poco después, sufrí un accidente de tránsito cuando iba de camino a reunirme con Sofía. Elio se lanzó al fuego como un demente. En el momento en que vio mi cadáver calcinado, perdió la razón.
967 Кол-во прочтенийПолный текстAdded to Library 34 Times as el monstruo de la mansión
Read
+Библиотека
La posesión del Rey de los Salvajes

La posesión del Rey de los Salvajes

Como hija del alfa de la manada del Lago Azul, lo tenía todo: un aspecto hermoso, un padre cariñoso y un príncipe pretendiente, que era el sueño de cualquier chica. Pero mi mundo perfecto se puso patas arriba cuando mi manada fue masacrada el día de mi cumpleaños por los más despiadados salvajes. Peor aún, descubrí que el responsable, el Omega que cometió los crímenes, era mi hermano adoptivo y mi pareja.*—Atrapé sus labios en los míos en un beso tentativo. Al principio, no se movió ni un milímetro. Permaneció quieto como una piedra. Cuando pensé que me había equivocado, me aparté, pero sus brazos me rodearon y me atrajeron hacia sí, profundizando el beso. Su beso era exactamente lo que yo esperaba. Avasallador… Me acerqué más a Zander, profundizando aún más el beso. De repente, separó sus labios de los míos. Me llevé una mano a los labios y le miré incrédula."La posesión del Rey de los Salvajes" es una obra de Reina Bellevue, autora de eGlobal Creative Publishing.
8.518.8K Кол-во прочтенийПолный текстAdded to Library 734 Times as el monstruo de la mansión
Read
+Библиотека
Cuando la novia se cansó de esperar

Cuando la novia se cansó de esperar

Mi padre viajó desde Italia solo para presenciar mi primera boda. Vio con sus propios ojos cómo Luca Romano me soltaba la mano diez minutos antes de pronunciar los votos, todo porque Celeste llamó diciendo que no podía respirar. Ese día, el señor Moretti no gritó. Se limitó a decirme: «Tómate el tiempo que te haga falta. Pero cuando por fin entiendas que él jamás te elegirá en el altar, regresa a casa». En aquel entonces, pensé que mi padre no entendía de amor. Por eso decidí quedarme en Nueva York. Le di a Luca siete bodas. Siete desplantes. Cada una de las veces regresaba con flores, disculpas y una nueva fecha para el compromiso. «Elena —me repetía siempre—, esta es la última vez». Con los años, hasta sus amigos dejaron de disimular las burlas a mis espaldas. «Ella no se va a ir —decía uno de ellos—. Solo quiere que él le ruegue un poco más». Yo me habría quedado por un amor de verdad. Pero no iba a desgastarme por un hombre que solo se acordaba de mí después de haber elegido a otra. Ahí fue cuando por fin abrí los ojos: él había confundido mi devoción con un refugio seguro al que podía volver cada vez que se le antojara. La mañana de nuestra octava boda, guardé el anillo de compromiso en una caja de terciopelo blanco. En ese preciso instante, mi teléfono sonó. Era mi padre. —El helicóptero está listo —anunció. En el altar, Luca aguardaba por mí con la alianza de matrimonio en la mano. Solo que esta vez, decidí dejarlo esperando para siempre.
5.8K Кол-во прочтенийПолный текстAdded to Library 132 Times as el monstruo de la mansión
Read
+Библиотека
Bebiendo La Cura Viscosa De Mi Deformidad

Bebiendo La Cura Viscosa De Mi Deformidad

—¿Por qué tienes un bulto ahí abajo? No se parece en nada a lo mío. Lucy, mi vecina de dieciocho años, me miraba con curiosidad esa parte del cuerpo. Había algo en su mirada que delataba un deseo, aunque ella no entendiera lo que estaba sintiendo. Yo fingí no entender. —¿Dices que no se parece? Enséñame cómo es el tuyo. No esperaba que lo hiciera sin dudarlo; de pronto, se bajó su minifalda blanca y me mostró su piel blanquísima. —Mira, aquí yo estoy plana, no tengo nada.
13.2K Кол-во прочтенийПолный текстAdded to Library 316 Times as el monstruo de la mansión
Read
+Библиотека
Un Mango Fue el Final de Nuestro Matrimonio

Un Mango Fue el Final de Nuestro Matrimonio

A los siete años, papá llevó a casa a una mujer hermosa y fue ella quien me regaló una caja de mangos. Ese mismo día, mamá me vio comerlos con tanto gusto. Firmó los papeles del divorcio sin decir nada y, poco después, se lanzó del edificio. Desde entonces, el mango se convirtió en la pesadilla que me acompañaría toda la vida. Por eso, el día de mi boda le dije a mi esposo, Héctor Preciado, que si algún día quería divorciarse, solo tenía que regalarme un mango. Él me abrazó sin responder y, desde ese momento, el mango también se volvió su tabú. Cinco años después de casarnos, en Nochebuena, su amiga de la infancia dejó un mango sobre su escritorio. Ese día, Héctor anunció que cortaba toda relación con Violeta Sánchez y la despidió de la empresa. Y ahí sí creí, sin dudarlo, que él era el hombre indicado para mí. Hasta que, seis meses después, regresé del extranjero tras cerrar un trato de cien millones de dólares. En la cena de celebración, Héctor me pasó una bebida. Y, cuando ya me había tomado la mitad del vaso, Violeta, la mujer a la que había despedido de la empresa, apareció detrás de mí con una sonrisa provocadora y preguntó en tono despreocupado: —¿Está bueno el jugo de mango? Me giré para mirar a Héctor con incredulidad. Él apenas contenía la risa. —No te enojes —dijo—. Violeta insistió en que te hiciera esta broma. —No te di un mango, solo jugo de mango. Luego añadió, como si nada: —Pero, creo que Violeta tiene razón: que no comas mango es una manía tuya. —Mira lo feliz que estabas tomándolo hace un momento. Mi expresión se endureció. Levanté la mano, le arrojé el resto del jugo en el rostro y me di media vuelta para irme. Porque hay cosas con las que no se bromea. El mango no lo es. Y mi decisión de divorciarme, tampoco.
2.2K Кол-во прочтенийПолный текстAdded to Library 87 Times as el monstruo de la mansión
Read
+Библиотека
El Blanco Ocaso De Un Alfa Sin Alma

El Blanco Ocaso De Un Alfa Sin Alma

Ethan, mi cachorro de apenas tres años, se metió por error en territorio errante y lo mataron de forma brutal. Cuando me dieron la noticia, perdí el sentido. Desperté y vi a Alexander, mi pareja Alfa, apretándome la mano con fuerza. Tenía la voz ronca por la tristeza. —Te juro que voy a vengar a Ethan. Voy a despedazar a esos malditos errantes con mis propias manos. Pero tres días después, en el entierro, escuché por casualidad una conversación entre Alexander y Marcus, su Beta. —En serio no entiendo. —Marcus sonaba confundido—. ¿Por qué no dejó que el sanador de la manada ayudara a Ethan? Estaba herido de gravedad, pero vivo. Si hubiéramos actuado a tiempo... —Fue Lucas. Empujó a Ethan hacia territorio errante por accidente. —Alexander sonaba dolorido—. Lucas es solo un niño y no conocía las fronteras. No fue su intención. —Si hubiera dejado que el sanador lo salvara, el niño le habría contado la verdad a todo el mundo. Sophia terminaría en la cárcel y el Consejo condenaría a muerte a Lucas. No podía permitir que eso pasara —continuó Alexander. —¿Qué pasará con el heredero de la manada? —preguntó Marcus, preocupado. —Eso no importa. —El tono de Alexander recuperó una calma—. En cuanto Ivy se tranquilice, traeré a Lucas. Diremos que es un huérfano adoptado y ella misma se encargará de criar al siguiente Alfa. Así que el que mató a mi cachorro fue el bastardo que tuvo con su amante. Mi cachorro pudo haberse salvado, pero Alexander sacrificó a mi Ethan por su bastardo. Marqué un número al que no había llamado en cinco años. —Soy yo. Ivy. —Cambié de opinión. —Yo sonaba firme y no mostraba ninguna emoción—. Voy a regresar para heredar la Manada Imperial. —¿Y qué pasará con la Manada Moonstone? —Quiero que la Manada Moonstone sea destruida.
10.3K Кол-во прочтенийПолный текстAdded to Library 246 Times as el monstruo de la mansión
Read
+Библиотека
Предыдущий
1
...
1011121314
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status