El día que todo cambió: renacer antes del bungee
Yo estaba embarazada de ocho meses. Pero cuando mi esposo, Mateo Díaz, me obligó a acompañar a su amiga de infancia, Clara Vegas, a hacer bungee, no me quejé ni protesté. Simplemente asentí.
Todo porque, en mi vida pasada, Clara no estaba contenta.
Para animarla, Mateo le ofreció cumplirle un deseo.
Clara le confesó que su mayor anhelo era que alguien la acompañara a saltar en bungee.
Mateo, que le tenía pánico a las alturas, inmediatamente me pidió que yo la acompañara. Me negué en el acto, alegando mi embarazo.
Clara, al ser rechazada, se entristeció y terminó yendo a un bar para ahogar sus penas.
Allí, alguien le puso algo en la bebida y fue violada.
Despué