Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Me fui embarazada de su hijo

Me fui embarazada de su hijo

En la cena por nuestro tercer aniversario con Vincent Hartwell, su secretaria me vació una copa de vino tinto encima… y no fue ningún accidente. Ahí fue cuando exploté. Sin pensarlo, le solté una cachetada frente a todos los invitados. Esa misma noche, el chisme corrió como fuego entre la gente de la alta sociedad. Y cuando mi mamá vio las fotos filtradas de esos dos en la cama… el impacto fue demasiado fuerte. Sufrió un infarto y murió en el acto. Cuando me avisaron, me desplomé en el suelo y lloré hasta que no me quedaron fuerzas. Pero Vincent… ni siquiera apareció. Se quedó todo el tiempo al lado de su secretaria, calmándola, como si la víctima fuera ella. Cuando por fin volvió a casa, pasó a mi lado como si yo no existiera. Ni una mirada. Se aflojó la corbata, tranquilo, como siempre, y soltó: —Ya está solucionado. No quiero que esto vuelva a pasar. Como si nada. —Tengo una reunión esta noche. Arréglate y llega a la villa en media hora. Madison te necesita. Antes de salir, dijo sin siquiera voltearse: —Está sensible por el embarazo. Si le haces algo a mi hijo… no te lo voy a perdonar. Lo escuché todo en silencio. No lloré. No discutí. Pero en cuanto se fue, abrí el cajón y saqué el acuerdo de divorcio que había preparado semanas atrás. Debajo… estaba mi propia prueba de embarazo, marcando positivo. "Vincent… en tres días me voy a ir a buscar a mi padre biológico", pensé. Esta vez no era una amenaza. Me iba de verdad. Y me aseguraría de que mi padre me "agradeciera" adecuadamente por todo lo que me hizo aguantar estos años. Me encargaría de que me pagara cada uno de sus supuestos favores.
15.1K viewsCompletedAdded to Library 378 Times as embarazo
Read
+Library
Creyeron que rogaría, los dejé sin nada.

Creyeron que rogaría, los dejé sin nada.

El día que descubrí que estaba embarazada de gemelos, vi a mi compañero destinado, el Alfa Viggo, acompañar a otra loba a su control prenatal. Me paralicé. El informe del embarazo se arrugó entre mis dedos. El mismo lobo que besaba cada centímetro de mi cuerpo, el mismo lobo que juró ser mío y solo mío. Aquella noche, sus ojos estaban tan fríos como el hielo. —Está esperando a mi cachorro. Su loba es inestable. Prepararás sus tónicos calmantes. Todos los días. —Es muy sensible. No puede dormir sin mi olor. Así que llévate tus cosas al ala oeste. Dale espacio. La enorme mansión quedó sumida en un silencio sepulcral. Mi loba lanzó un desgarrador aullido de dolor. El sufrimiento de nuestro vínculo de compañeros me desgarró el alma. Pero no derramé ni una sola lágrima. Tomé con calma la maleta que ya había preparado y caminé hacia la puerta. Los guardias intentaron detenerme, pero Viggo ni siquiera levantó la cabeza. —Volverá —dijo mientras hacía girar su copa de vino, con toda la arrogancia de un alfa—. Tres días. No aguantará más que eso. Su loba enloquecerá sin mi contacto. Regresará arrastrándose para suplicarme que me deje volver. Los miembros de la manada y los aliados que se encontraban en la ceremonia estallaron en carcajadas. Algunos incluso hicieron apuestas delante de mí. Pusieron en juego una mina de mineral aurora valorada en un millón de dólares. Apostaron a que el miedo de convertirme en una loba vagabunda acabaría conmigo y que, antes de la medianoche, estaría de rodillas, suplicándole a Viggo que me dejara regresar. Pero ninguno sabía la verdad. Estaban muy equivocados. Mi padre biológico ya había enviado en secreto el emblema de nuestra familia. Mi manada ya estaba esperándome. Esta vez rompería nuestro vínculo de compañeros de una vez por todas.
623 viewsCompletedAdded to Library 14 Times as embarazo
Read
+Library
Crié a Su Hijo y Ella Enloqueció de Pesar

Crié a Su Hijo y Ella Enloqueció de Pesar

Cuando renací, lo primero que hice fue esparcir las cenizas de mi mejor amiga. En mi vida pasada, ella quedó embarazada antes de casarse y fue abandonada tanto por su novio como por su propia familia. Tras soportar sola todo el embarazo, finalmente llegó el día del parto… pero sufrió una hemorragia grave en la sala de parto. Con su último aliento, me suplicó que adoptara a su hijo. Al verla en ese estado, mi corazón se compadeció y acepté. Por cuidarlo, mis estudios comenzaron a ir de mal en peor, hasta que la universidad terminó expulsándome. Y no tuve más opción que salir a trabajar junto con él, soportando incontables humillaciones y desprecios. Finalmente, cuando cumplió dieciocho años, un cazatalentos lo descubrió y lo llevó a protagonizar una película. De la noche a la mañana se volvió famoso y ganó el premio a Mejor Actor. Pero en la ceremonia de premiación, mi mejor amiga —que supuestamente había muerto hacía años— apareció del brazo de mi exnovio. Incrédula, me acerqué a exigirle una explicación, pero ella me dijo sonriendo: —Felicidades, has superado la prueba. Confundida, escuché cómo mi ex me explicaba lleno de arrogancia: —Paula es la hija del hombre más rico del país. ¿Quién sabe si te acercaste a ella por dinero? Ahora que criaste tan bien a nuestro hijo, tienes la oportunidad de ser una amiguita de ella. Si lo cuidas hasta que se case y tenga hijos, entonces podrás convertirte en su mejor amiga. Sentí que mi cabeza iba a explotar. Acaso, ¿creían que me importaba ser su amiga? ¡Habían pasado dieciocho años! Con los ojos enrojecidos por la rabia, me abalancé sobre ellos. Pero quien pensaría que mi hijo adoptivo, que estaba en el escenario, bajaría corriendo, me empujaría con toda su fuerza y me diría: —¿Estás loca? ¿Quién te dio el derecho de atacar a mis padres? La furia y la indignación fue tanta que me desmayé en el acto.Cuando volví a abrir los ojos… había regresado al día en que mi mejor amiga estaba dando a luz.
2.1K viewsCompletedAdded to Library 63 Times as embarazo
Read
+Library
Renacer para vengarme: El precio de su traición

Renacer para vengarme: El precio de su traición

La familia Torres estaba al borde de la ruina cuando vinieron a pedirme que me casara con su hijo. Mi papá, sabiendo que llevaba diez años completamente enamorada de Nelson Torres, aceptó el matrimonio y, para colmo, invirtió una fortuna para sacarlos del desastre. La noche de bodas, Nelson me vendó los ojos con una corbata y me tomó una y otra vez. Un mes después, llena de felicidad, fui a buscarlo con el informe de embarazo en la mano, pero lo que escuché me dejó completamente congelada. Estaba en un bar, apostando a lo grande con sus amigos: —A ver, muchachos, ¿qué opinan? ¿Quién de ustedes cree que es el padre del bebé de Sofía Reyes, después de que se la cogieron entre varios? Uno de sus amigos soltó una carcajada grosera: —Señor Torres, yo solo le di tres veces... No me diga que es mío, ¿o sí? —Yo apuesto a que fue Paco, ese tipo se lució esa noche, Sofía casi se vuelve loca. ¡Le aposté diez mil dólares a que es de él! Fue en ese momento cuando entendí que, en realidad, no había sido Nelson con quien pasé la noche de bodas, sino con más de diez de sus supuestos amigos. Enloquecí y fui directo a confrontarlo, pero a él no le importó ni un poco. —¿Por qué tanto drama, si solo estás llorando? Si no fuera por la presión de tu familia, jamás me habría casado contigo. Si no hubieras obligado a Juana a irse, nunca te habría tratado así. —Escúchame bien, Sofía, el día que Juana me perdone, entonces sí, te dejaré en paz. Con el corazón destrozado, pedí el divorcio, pero él usó el video de esa noche para chantajearme y me metió en el sótano. —No te creas que te vas a ir tan fácil. Mis amigos y yo seguimos haciendo apuestas para ver quién es el papá de ese bastardo. Ocho meses después, allí, en ese sótano, perdí a mi bebé... y mi vida. Cuando abrí los ojos, volví al día en que los Torres me pidieron que me casara con Nelson para salvarlos. Esta vez, el día de mi boda, Nelson estaba llorando desconsolado.
5.5K viewsCompletedAdded to Library 175 Times as embarazo
Read
+Library
El Alfa De Las Dos Lunas Llenas

El Alfa De Las Dos Lunas Llenas

Tenía nueve meses de embarazo cuando el Consejo de Lobos envió un reporte de recursos a las habitaciones de la Luna. En él aparecían los gastos mensuales de mi compañero. Durante dos años seguidos, mi compañero del destino, el Alfa de la manada, le había estado entregando en secreto a una loba acceso al territorio, protección y suministros. Sin falta, cada mes. El primer registro era de hace dos años, el mismo mes en que perdí a mi primer cachorro. De pronto apareció una notificación: una solicitud de contacto. El nombre decía: “La compañera del Alfa”. Me sentía extrañamente tranquila; puse una mano sobre mi vientre abultado y acepté. Me escribió. “Ya viste el reporte, ¿no?” No le respondí; en su lugar, abrí su perfil. La publicación más vieja era del 21 de abril de hace dos años. Una loba aparecía apoyada en el pecho de un Alfa. Le habían recortado la cara en la foto, pero la marca en su hombro era clara. La reconocí: era la marca de Alfa de mi compañero. El texto decía: “Gracias por elegirme en mi noche de mayoría de edad”. El 21 de abril. Esa fue la noche en que me quedé desangrándome en la sala de curación, perdiendo a mi bebé. Él me había dicho que estaba fuera por asuntos de la manada. Seguí revisando sus fotos. Entrenaba libremente en áreas exclusivas para Alfas. Usaba recursos reservados para su Luna. La cuidaban como si ya fuera la pareja que debía estar a su lado. Cada publicación transmitía el mismo mensaje: él la eligió a ella. Fijado hasta arriba había un reporte médico: estaba embarazada del cachorro del Alfa. Dejé el celular y regresé a nuestra recámara. Entonces me llegaron más cosas: fotos y videos. Me los mandó a propósito, para presumir que el amor del que yo antes estaba tan orgullosa ya no era para mí. Me senté despacio mientras sentía a mi cachorro moviéndose dentro de mí y dolor me recorría. Solo entonces lo entendí: me había traicionado por completo. No quiero un amor así. No me quedaré en esta manada. Cuando nazca mi cachorro, me iré y me llevaré a su heredero conmigo. Que el Alfa busque en cada territorio, y aunque recorra cada frontera y destruya la manada por arrepentimiento, nunca nos va a encontrar.
2.3K viewsCompletedAdded to Library 79 Times as embarazo
Read
+Library
El Don que negó a su propio hijo

El Don que negó a su propio hijo

Tras la muerte de su hermano Enzo, Nico me aseguró que no existía otra opción. La familia Varrone necesitaba un nuevo Don y la viuda que su hermano había dejado requería un hijo para asegurar el linaje de la organización. Nico cumplió con su deber y comenzó a compartir la cama con ella noche tras noche. Cada vez que él regresaba a mi lado, traía el aroma de esa mujer impregnado en la piel y las mismas mentiras piadosas en la boca. —Valentina, cuando ella dé a luz al heredero, les daré a ti y a Luca todo lo que se merecen —me repetía una y otra vez. Y esperé. Esperé pacientemente durante seis meses. Durante ese tiempo, vi cómo el hombre que amaba se convertía, en todos los sentidos, en el esposo de otra mujer. También vi a mi pequeño hijo quedarse dormido junto a la ventana, esperando a un padre que jamás regresaba a casa y que siempre encontraba la excusa perfecta para romper sus promesas. Hasta que el embarazo de Serena fue anunciado. Los Varrone celebraron como si hubiera ocurrido un milagro. La madre de Nico declaró con orgullo que el hijo de Serena sería el único y legítimo heredero de la organización, mientras que mi pequeño Luca sería presentado ante el mundo como un simple huérfano que había sido adoptado por caridad. —Nadie en la alta sociedad puede enterarse de que el Don tiene un hijo con una muerta de hambre —sentenció la matriarca con desprecio. En ese momento, la manita de mi hijo comenzó a temblar entre la mía. —Mamá... —susurró Luca, mirando a su padre con los ojos llenos de lágrimas—. ¿Acaso yo no soy también hijo de papá? Nico escuchó, pero a pesar de ver el dolor en el rostro del niño, no hizo absolutamente nada; se limitó a tomar a Serena del brazo y a ignorar nuestra existencia. Fue en ese preciso instante donde dejé de esperar. Me quité el anillo de compromiso que él me había regalado siete años atrás y se lo entregué directamente a Serena. —Felicidades —le dije de frente—. Perteneces a esta familia mucho más que yo. Entonces tomé a Luca de la mano, guardé el secreto del segundo hijo que Nico aún no sabía que llevaba en mi vientre, y salí de la mansión Varrone por última vez. Todos en ese salón me miraron con lástima, pensando que era una mujer cualquiera, desamparada y sin un lugar a dónde ir. Lo que ellos no sabían... era que mi padre era el hombre más temido y poderoso de toda la mafia italiana. Y yo era su única heredera.
1.1K viewsCompletedAdded to Library 37 Times as embarazo
Read
+Library
Amor agotado, corazón cerrado

Amor agotado, corazón cerrado

El día en que mi amor se desvanecía para siempre, por fin descubrí algo sobre mi compañero, Ethan Langley. No se trataba de que él fuera completamente incapaz de orientarse… es solo que no podía recordar cuál era el camino que llevaba hacia mí. Ethan era el Alfa de la manada, mientras que yo era su compañera. Habíamos sido compañeros durante diez años. Pero cada vez que lo necesitaba, siempre se perdía. El día de nuestra ceremonia de marcaje, Ethan se perdió dentro del territorio de la manada. Por eso, la ceremonia se retrasó tres días. Cada año, en el aniversario de nuestro marcaje, Ethan siempre se perdía. La comida del banquete nocturno que yo preparaba siempre se quedaba completamente fría. Cuando tenía ocho meses de embarazo de nuestro cachorro, le envié un mensaje de auxilio a través del vínculo mental después de sufrir una fuerte caída. Mientras Ethan me gritaba por el vínculo mental que ya venía, en realidad estuvo perdido en el territorio de la manada durante cinco horas. Para cuando nuestros conocidos de la manada llegaron a rescatarme, mi cachorro ya estaba muerto. Mientras yacía en la cama de piedra del centro de sanación, mis conocidos de la manada se acercaron para consolarme. —Ethan no sabe orientarse en absoluto, ni aunque su vida dependiera de ello. No lo hizo a propósito. No te enojes con él, ¿sí? Aún podrán tener cachorros en el futuro. Solo pude asentir, aturdida. Pero el día en que se suponía que asistiríamos al funeral de nuestro cachorro, me di cuenta de que Ethan conocía bien el camino cuando iba al volante de la camioneta. Incluso tomó un desvío solo para pasar por la residencia de Lyria Jeffries, una Beta. —Elena, aún queda algo de tiempo antes de que empiece el funeral. Voy a ir a dejar primero a Lyria a su casa para que pueda visitar a su familia. Antes de que pudiera oponerme, el auto ya se había detenido justo frente a la residencia de Lyria. Lyria se subió al asiento del copiloto como si fuera lo más natural del mundo. Llevaba una sonrisa radiante mientras decía: —¡Mira qué bien te he adiestrado, Ethan! Si alguna vez olvidas del camino a mi casa, ¡me aseguraré de despellejarte vivo! Solo entonces Lyria me notó, sentada en el asiento trasero. Fingió timidez mientras sacaba la lengua. —Solo bromeaba, Elena. Soporté las «inofensivas» pullas de Lyria con una expresión de piedra. Pero justo después de que Ethan dejara a Lyria, olvidó de inmediato el camino al funeral. Por eso, el funeral se retrasó media hora. Mientras sostenía la pequeña urna de mi cachorro, sentí que el corazón se me hundía hasta lo más profundo del estómago. Resulta que sí existe alguien que puede quedar exenta del terrible sentido de orientación de Ethan. Es solo que… mi cachorro y yo nunca fuimos la excepción.
1.0K viewsCompletedAdded to Library 39 Times as embarazo
Read
+Library
PREV
1234567
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status