Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Mi venganza Después de la Muerte

Mi venganza Después de la Muerte

Me estaba muriendo por envenenamiento por plata, todo por salvar a mi familia. Y ahora Marcus, mi prometido, el Alfa que había jurado nunca abandonarme, quería que le entregara mi riñón sano para dárselo a Celeste, la hija adoptiva de mis padres. A nadie le importa si vivo o muero. Así que rechacé el tratamiento conservador y me inyecté la poción de vida de una bruja. ¿El precio? En 72 horas, moriría de una falla total de todos mis órganos. En esos tres días, le entregué a Celeste mi centro de sanación privado, el que construí con mis propias manos. Mamá y papá estaban radiantes de alegría. —Qué bueno que por fin maduraste, mi niña. Ahora sí estás cuidando a tu hermana. Marcus quiso posponer nuestra boda para cuidar a Celeste. Lo acepté con calma. Me felicitó por finalmente ser comprensiva. Incluso le cedí a Celeste mi puesto como sanadora en jefe de la manada. Mis padres y Marcus estaban tan emocionados que planearon una gran fiesta para celebrarla. Invitaron a todas las personas importantes de la manada para festejar su nuevo cargo. Solo una cosa me daba curiosidad. Cuando muriera, ¿derramarían cuando menos una lágrima por mí?
4.9K viewsCompletedAdded to Library 157 Times as hora de decir adiós
Read
+Library
La amiga bruja de la infancia de mi Alfa me maldijo, me fui

La amiga bruja de la infancia de mi Alfa me maldijo, me fui

La amiga de la infancia de mi compañero Alfa era una bruja. Ella les dijo a todos que mi sangre portaba un linaje maldito, y que vincularse con Damon lo mataría. En nuestro aniversario, dibujó un círculo de maldición frente a mi puerta, afirmando que suprimiría mi energía oscura. En nuestra Ceremonia de Unión, se disfrazó de mesera y cambió nuestros emblemas de vinculación por una runa de maldición. Cada vez, se arrodillaba frente a Damon y lloraba. —¡Solo intento protegerte de la maldición! ¡Todo lo que hago es por ti! Y cada vez, Damon se ablandaba. Decía que ella simplemente se preocupaba demasiado por él. Todo continuó hasta la víspera de nuestra Ceremonia de Marcado, cuando ella me drogó, se puso mi túnica ceremonial de Luna y se metió en la cama de Damon. Desperté justo a tiempo y la denuncié ante los ejecutores de la manada. Damon fue directo a la estación de los ejecutores para sacarla, luego se giró hacia mí y me dijo con frialdad: —Serena solo intentaba protegerme. ¿Realmente tienes que armar un escándalo por esto? Finalmente, durante el parto, me desangré y caí en coma. Ella se paró sobre mí con lágrimas en los ojos y le dijo a Damon: —Elígeme a mí y déjala ir... esta es la voluntad de la Diosa de la Luna. Dejé este mundo junto con el cachorro que aún llevaba en mi vientre. Entonces, abrí los ojos de nuevo. Estaba de vuelta en el día de la Ceremonia de Unión, y ella estaba a punto de deslizar la runa de maleficio en nuestra caja de emblemas. Esta vez, no me contuve. Le arrebaté la caja frente a todos y estampo la runa en su frente: —¡Creo que la que necesita una purificación eres tú!
901 viewsCompletedAdded to Library 29 Times as hora de decir adiós
Read
+Library
Venganza en la Corte de Jade

Venganza en la Corte de Jade

La hermana gemela de Serafina Ruiz fue humillada y murió antes de su boda. Serafina, en una situación desesperada, se despide de su uniforme militar para reemplazar a su hermana en su boda, convirtiéndose en la nueva emperatriz. El emperador del reino, un tirano, había perdido a quien más amaba, y todas las concubinas del harén eran sustitutas de ese primer amor, siendo una de ellas la favorita del emperador. Serafina no se parecía en nada a la mujer que el emperador había amado y todos pensaban que él la despreciaría, que tarde o temprano perdería su posición como emperatriz. Y así fue, al segundo año del matrimonio, ambos decidieron separarse, pero la destituida no fue la emperatriz, sino el emperador. En esa noche, el tirano sujetó con fuerza el vestido de la emperatriz y dijo: —Si quieres irte, ¡será caminando sobre mi cadáver! Las concubinas lloraron, desconsoladas, y le suplicaron: —¡Mi señora!, no nos abandone, si tiene que irse, ¡llévenos con usted!
9.4263.2K viewsCompletedAdded to Library 6.1K Times as hora de decir adiós
Read
+Library
La Última Noche de mi Hermana

La Última Noche de mi Hermana

En la familia Valenti, naces con un chip. Lo tienes metido en el biorreloj de tu muñeca y la pantalla marca la cuenta regresiva de tu vida. Todos veían cómo se consumían los números en el reloj de mi hermana y en el mío... Ella iba a morir cuando cumpliera los dieciocho. Por eso Vivian se convirtió en la princesa intocable de nuestra sádica realidad. Cada vestido bordado con diamantes era para ella. Las joyas más exóticas le pertenecían. Hasta el último rastro de humanidad de papá era suyo; ese único destello de calidez que solo mostraba después de enfundar su arma. Yo le tenía lástima. Su tiempo se acababa. Pero, por Dios, cómo la envidiaba. Tenía todo lo que yo nunca tuve: el amor de mis papás. Luego llegó la noche de su cumpleaños. Mis papás tenían miedo de que yo armara un berrinche y desatara la furia del Capo de alguna familia aliada. Así que me encerraron en el sótano. Húmedo. Helado. Mientras una fiebre mortal me consumía por dentro. Golpeé la pesada puerta de roble con los puños. —¡Mamá, por favor! ¡Déjame salir! —supliqué con la voz rota—. ¡Estoy volando en fiebre! Me va a estallar la cabeza... Del otro lado, la voz de mi mamá cortó el aire como una trampa de acero. —¡Ya basta, Sienna! Hoy es el cumpleaños dieciocho de tu hermana. ¡Su último día de vida! Deja el show. ¿Es que no puedes aguantarte por el honor de la familia? —Pero de verdad estoy enferma... —balbuceé. El taconeo se alejó por el pasillo hasta desaparecer por completo. Después de eso, la oscuridad me devoró. Y en mi muñeca, el reloj emitió el destello de una alerta crítica. ALERTA CRÍTICA: Incongruencia en signos vitales. Datos del chip vinculado incompatibles. Por favor, verifique al usuario.
1.0K viewsCompletedAdded to Library 27 Times as hora de decir adiós
Read
+Library
La Falsa Demencia de la Donna

La Falsa Demencia de la Donna

Durante tres años fui la Donna de los Valenti, una familia que no dejaba de ganar poder. Un día, Enzo se reunió en un club privado de puros. Como me preocupaban sus problemas de estómago, fui a llevarle sus antiácidos de siempre. Me quedé afuera del salón privado y escuché reír a sus hombres. —Don Enzo, ¿de verdad va a seguir escondiendo a Clara en la mansión de Lago Plateado toda la vida? —Esa heredera Moretti, la loca de la casa principal, sigue paseándose como si fuera la Donna de la familia Valenti. Enzo se masajeó el puente de la nariz. —Si no se hubiera llevado un balazo en la cabeza por salvarme ni perdido la razón, y de no haber necesitado yo con tanta urgencia el dinero de su familia, jamás me habría involucrado con una mujer ajena a esta vida. Suspiró con desprecio antes de sentenciar con frialdad: —Pero Clara es mi esposa legal. El fideicomiso familiar y el acta de matrimonio del registro civil están a su nombre. Stella no es más que un juguete que tengo guardado en la casa principal. En cuanto Clara dé a luz a un heredero, la traeré a casa para siempre. Apreté la caja de antiácidos hasta que mis nudillos palidecieron; el cartón se arrugó en mi mano. En la iglesia, él había intercambiado conmigo juramentos de sangre y anillos, pero fue Clara quien firmó los papeles en el registro civil. Me tomó por estúpida con tal de proteger la reputación de esa mujer. Apretando la caja contra mi pecho, di media vuelta y volví a perderme entre las sombras. Él no tenía ni idea de que yo había recuperado la cordura hacía tres días. Jamás se imaginaría que ya le había enviado un mensaje cifrado a mi hermano, quien dirigía un imperio empresarial desde nuestro hogar en Solaria, al otro lado del océano. Estaba harta de cargar con ese maldito título de los Valenti.
594 viewsCompletedAdded to Library 16 Times as hora de decir adiós
Read
+Library
La Reencarnación De La Sanadora Imperial

La Reencarnación De La Sanadora Imperial

Nací sin espíritu de loba, una carencia que Arabella aprovechó para convertir mis años en la academia en un auténtico infierno. No fue sino hasta mi graduación que mi loba finalmente despertó, dotándome de un poder de curación excepcional; en ese momento, creí ingenuamente que mis pesadillas habían terminado. Fue entonces cuando conocí a mi compañero predestinado, Tristan, el Alfa imponente y poderoso que me prometió el cielo y las estrellas. Sin embargo, la misma tarde que planeaba anunciarle mi embarazo, la verdad me golpeó con una crueldad devastadora. Quien compartía mi lecho no era Tristan, sino su hermano gemelo, Ronan; aquel Alfa errante que años atrás había renunciado a la manada para arrastrarse entre los humanos. Se valió de un bloqueador de aroma para infiltrarse en mi habitación y embarazarme, orquestando un plan retorcido diseñado únicamente para pisotear mi dignidad en mi gran día. Buscaban venganza por Arabella, quien me había acusado falsamente de acosarla con tal de destruir mi reputación. Cegada por la rabia, irrumpí en el estudio dispuesta a desenmascararlos y exigir una disculpa; en lugar de eso, fui encerrada. Mediante un ritual de magia negra, me despojaron de mi loba para entregársela a Arabella. Sentí cómo drenaban mi esencia vital y arrebataban la vida de mi pequeño antes de que pudiera nacer, sumiéndome en una agonía que acabó por consumirme. De pronto, abrí los ojos. Me encontraba de nuevo en el día en que descubrí mi embarazo. Me llevé las manos al vientre mientras una lágrima recorría mi mejilla; esos miserables iban a arder por lo que me hicieron.
3.5K viewsCompletedAdded to Library 136 Times as hora de decir adiós
Read
+Library
Descubrí el Fraude de mi Matrimonio

Descubrí el Fraude de mi Matrimonio

Cuando Adriano Morelli se dio cuenta de que no le había pedido ni un centavo para los gastos de la casa, me llamó por primera vez en meses. —Serafina — dijo, con esa voz suave y paciente que usaba para dominarme —. Ya arreglé lo de la clínica. Estás en prioridad de nuevo. ¿Lo ves? Cuando dejas de complicar las cosas y aprendes cómo funciona esta familia, yo me encargo de que estés bien. Siempre sonaba más amable cuando me recordaba quién tenía el poder. Lo que él no sabía era que, para cuando su nombre iluminó mi pantalla, los documentos de divorcio ya estaban redactados. A los ojos del mundo, lo tenía todo: un penthouse vigilado, chofer personal y ropa de diseñador. Pero, sobre todo, tenía el apellido del hombre más temido de la ciudad. Sin embargo, nada me pertenecía. Cada centavo de las tarjetas estaba monitoreado y el efectivo debía ser aprobado. El personal no se movía sin la venia de Viviana Costa; sus órdenes siempre iban antes que las mías. Mi presupuesto, mi agenda y hasta el acceso a la oficina de la familia... todo pasaba por sus manos. Adriano lo llamaba conveniencia. Tres días antes, me habían llevado de urgencia a una clínica privada. La sangre empapaba mi vestido mientras un médico me explicaba que aún había posibilidades de salvar al bebé, siempre y cuando se pagara el depósito de emergencia. Llamé a Adriano hasta que me temblaron las manos. Viviana atrasó la transferencia. Primero dijo que no tenía autorización; luego, que el monto era demasiado alto; después, que Adriano estaba en una reunión y no se le podía interrumpir por algo que tal vez no fuera grave. Para cuando el dinero llegó, ya era tarde. Había perdido a mi bebé. Me quedé con Adriano por dos razones: lo amaba y creía que me elegiría por encima de todo. Me equivoqué en ambas. Nuestro hijo murió primero. Mi matrimonio murió con él.
12.6K viewsCompletedAdded to Library 376 Times as hora de decir adiós
Read
+Library
Haré que se arrepienta de esto

Haré que se arrepienta de esto

El día en que hubo un intento de asesinato contra el Don, mi esposo, el jefe de seguridad de la familia Russo, estaba ocupado apaciguando a su amante, quien había perdido los estribos y se había marchado. No lo llamé para pedir ayuda, sino que usé mi propio cuerpo como escudo para proteger al Don a pesar de que estaba en mi octavo mes de embarazo. En mi vida pasada, mi esposo dejó atrás a su amante y regresó con su equipo de soldados para salvar al Don después de que yo le pedí ayuda por teléfono. Mi esposo terminó salvando al Don y la familia lo recompensó con un ascenso, pero su amante murió en el proceso. Aunque mi esposo no dijo nada al respecto, me arrojó al tanque de tiburones el día en que estaba en labor de parto. Yo estaba cubierta de sangre cuando lo miré en busca de una respuesta. Sin embargo, lo único que hizo fue mirarme con frialdad. —¿Por qué tuviste que hacerme salvar al Don cuando él tenía tantos otros soldados para protegerlo? ¡Me obligaste a regresar porque eres una mujer interesada que solo busca fama y fortuna! ¡Si no hubiera sido por tu llamada telefónica, Aurora no habría muerto! ¡Debes pagar por todo lo que ella sufrió! Terminé siendo despedazada por los tiburones, y ni siquiera el bebé que llevaba en mi vientre se salvó. Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día del intento de asesinato contra el Don.
1.2K viewsCompletedAdded to Library 32 Times as hora de decir adiós
Read
+Library
Error de Conexión: Seduciendo al Don

Error de Conexión: Seduciendo al Don

Llevaba tres meses viéndome con un tipo llamado «Rex». Un completo desconocido al que solo había conocido por internet. Estábamos en lo más intenso, en esa fase de luna de miel en la que cada noche mi teléfono explotaba de mensajes que me aceleraban el pulso. «Te extraño, preciosa». «Anoche volví a soñar contigo. Estabas encima de mí, suplicándolo». Estaba a punto de proponerle que por fin nos viéramos en persona. Pero entonces me envió una foto, una toma casual de su escritorio, y vi algo familiar: el escudo de la familia criminal Falcone. Y yo trabajo para una empresa que pertenece a los Falcone. Durante tres meses, había estado sexteando con un hombre peligroso, un hombre hecho dentro de la mafia, que podía haber estado justo delante de mis narices. Y justo cuando estaba tratando de averiguar quién era, los vi. Los gemelos negros de ónix hechos a medida que yo había elegido para «Rex»... en las muñecas de mi jefe, Marco.
1.6K viewsCompletedAdded to Library 44 Times as hora de decir adiós
Read
+Library
Se arrepintió de robar mi insulina

Se arrepintió de robar mi insulina

Mi novia tenía uno de esos amigos que ella insistía en que era prácticamente de la familia. Durante una caminata en grupo, él sabía que yo tenía diabetes y no podía comer nada con alto contenido de azúcar, pero aun así me convenció de comer una barra energética muy azucarada, y mi nivel de glucosa se disparó casi al instante. Cuando saqué mi insulina para inyectármela, el pánico me atravesó. Habían cambiado mi medicamento por solución salina. Me desplomé al suelo, temblando y con arcadas. El falso chico amable solo me miró desde arriba con una sonrisa torcida y engreída. —¿En serio, hombre? Estás exagerando. Es solo un poco de azúcar. Menos mal que le dije a Selene que cambiara tus medicinas, o nunca habríamos sabido hasta dónde eras capaz de llegar para fingir. Con un cuerpo tan débil, ¿cómo se supone que vas a proteger a Selene? Me volví hacia mi novia, mientras mi respiración empezaba a volverse superficial. —Selene, dame mi insulina. Si no me la inyecto ahora mismo, voy a morir. Ella frunció el ceño, como si el irracional fuera yo. —Estás sobreactuando. Nunca he oído que alguien muera por un poco de azúcar. Adrian tiene razón. Siempre estás buscando llamar la atención. Hoy por fin logramos reunirnos todos, y tú vienes a arruinarlo. Sentí que todo dentro de mí se enfriaba. Ya ni siquiera me molesté en discutir. Tomé mi teléfono con manos temblorosas y, con voz ronca, dije: —Mamá, tu hijo está a punto de que lo acosen hasta la muerte. ¿Vas a intervenir o no?
644 viewsCompletedAdded to Library 13 Times as hora de decir adiós
Read
+Library
PREV
1
...
910111213
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status