Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Ellos la eligieron. Yo me elegí.

Ellos la eligieron. Yo me elegí.

La noche en que mi familia fue masacrada, alguien me escondió detrás de los barriles en la bodega. Los disparos no cesaron en toda la noche. Desde mi escondite, solo podía acurrucarme entre los barriles mientras escuchaba voces desconocidas maldiciendo en etarino. Apreté los dientes con fuerza para no hacer ningún sonido. Al amanecer, la puerta de la bodega se abrió desde el exterior. Dos figuras se recortaban contra la luz que se derramaba hacia adentro. El primero era Antonio Corleone, un adolescente de quince años y el hijo mayor de la familia Corleone. Aún sostenía un arma, de cuyo cañón se elevaba humo. El segundo era Matteo Corleone, su hermano menor. Su ropa estaba manchada de sangre que no era suya. Antonio se agachó frente a mí y colocó su abrigo sobre mi cuerpo. —No tengas miedo, Elena —dijo—. Desde hoy, yo soy tu familia. Matteo apartó a Antonio con el hombro y me metió en las manos una rebanada tibia de panettone. Con los ojos enrojecidos, murmuró: —Mi hermano tiene razón. Mataré a cualquiera que se atreva a hacerte daño. Era Navidad de 1999. Yo tenía diez años. Durante los siguientes veinte años, crecí en la hacienda de Vosaro y me convertí en una pieza esencial de la familia Corleone. Al mismo tiempo, me convertí en la mujer de la que tanto Antonio como Matteo estaban enamorados. Toda la familia lo notaba. Su obsesión… su forma de amarme. Antonio y Matteo me ayudaron a vengarme de quienes asesinaron a mi familia. Incluso compraron un equipo de fútbol y lo nombraron en mi honor. Todos creían que los hermanos estaban perdidamente enamorados de mí. Esperaban con paciencia el día en que uno de ellos me pidiera matrimonio. Incluso yo lo creía. Pero la noche antes de mi cumpleaños número treinta, cuando Don Corleone les preguntó a los hermanos cuál de ellos deseaba casarse conmigo, Antonio apagó su cigarro en un cenicero de cristal. —Padre, debería saber que estoy demasiado ocupado con los asuntos de la familia. No tengo tiempo para casarme. Matteo giró el whisky en su vaso, con una sonrisa despreocupada. —Padre, solo tengo treinta y tres años. Aún no he terminado de divertirme. Además, casarme con Elena fue solo una promesa de juventud. No pienso cumplirla. Al día siguiente, los hermanos decidieron proponerle matrimonio a la hija de mi enemiga, Sophia Volpe, durante mi propio banquete de cumpleaños… el que yo misma había preparado con esmero. Incluso me obligaron a beber una botella entera de grappa, a pesar de que llevaba diez años con problemas estomacales, solo para complacer a Sophia. Cuando terminé en una ambulancia, con una hemorragia interna, Antonio y Matteo se apresaron a cubrirle los ojos a Sophia, asegurando que yo solo fingía. En el momento en que sentí la sangre subir por mi garganta… tomé una decisión. El día en que me dieron el alta, marqué un número. —Me casaré con el heredero de la familia Rossi.
1.1K viewsKumpletoIdinagdag sa Library 30 Beses bilang una escort para el ceo
Read
+Library
Amor agotado, corazón cerrado

Amor agotado, corazón cerrado

El día en que mi amor se desvanecía para siempre, por fin descubrí algo sobre mi compañero, Ethan Langley. No se trataba de que él fuera completamente incapaz de orientarse… es solo que no podía recordar cuál era el camino que llevaba hacia mí. Ethan era el Alfa de la manada, mientras que yo era su compañera. Habíamos sido compañeros durante diez años. Pero cada vez que lo necesitaba, siempre se perdía. El día de nuestra ceremonia de marcaje, Ethan se perdió dentro del territorio de la manada. Por eso, la ceremonia se retrasó tres días. Cada año, en el aniversario de nuestro marcaje, Ethan siempre se perdía. La comida del banquete nocturno que yo preparaba siempre se quedaba completamente fría. Cuando tenía ocho meses de embarazo de nuestro cachorro, le envié un mensaje de auxilio a través del vínculo mental después de sufrir una fuerte caída. Mientras Ethan me gritaba por el vínculo mental que ya venía, en realidad estuvo perdido en el territorio de la manada durante cinco horas. Para cuando nuestros conocidos de la manada llegaron a rescatarme, mi cachorro ya estaba muerto. Mientras yacía en la cama de piedra del centro de sanación, mis conocidos de la manada se acercaron para consolarme. —Ethan no sabe orientarse en absoluto, ni aunque su vida dependiera de ello. No lo hizo a propósito. No te enojes con él, ¿sí? Aún podrán tener cachorros en el futuro. Solo pude asentir, aturdida. Pero el día en que se suponía que asistiríamos al funeral de nuestro cachorro, me di cuenta de que Ethan conocía bien el camino cuando iba al volante de la camioneta. Incluso tomó un desvío solo para pasar por la residencia de Lyria Jeffries, una Beta. —Elena, aún queda algo de tiempo antes de que empiece el funeral. Voy a ir a dejar primero a Lyria a su casa para que pueda visitar a su familia. Antes de que pudiera oponerme, el auto ya se había detenido justo frente a la residencia de Lyria. Lyria se subió al asiento del copiloto como si fuera lo más natural del mundo. Llevaba una sonrisa radiante mientras decía: —¡Mira qué bien te he adiestrado, Ethan! Si alguna vez olvidas del camino a mi casa, ¡me aseguraré de despellejarte vivo! Solo entonces Lyria me notó, sentada en el asiento trasero. Fingió timidez mientras sacaba la lengua. —Solo bromeaba, Elena. Soporté las «inofensivas» pullas de Lyria con una expresión de piedra. Pero justo después de que Ethan dejara a Lyria, olvidó de inmediato el camino al funeral. Por eso, el funeral se retrasó media hora. Mientras sostenía la pequeña urna de mi cachorro, sentí que el corazón se me hundía hasta lo más profundo del estómago. Resulta que sí existe alguien que puede quedar exenta del terrible sentido de orientación de Ethan. Es solo que… mi cachorro y yo nunca fuimos la excepción.
1.1K viewsKumpletoIdinagdag sa Library 38 Beses bilang una escort para el ceo
Read
+Library
La Princesa que los Abandonó

La Princesa que los Abandonó

Soy Elara, la única hermana de Ronan, el Alfa de la manada de Mooncrest. Desde que nací, Cassian, nuestro Delta, Orion, nuestro Gamma, y Nikolai, nuestro Beta, habían jurado que morirían antes de permitir que alguien me hiciera derramar una sola lágrima. Cuando quise alcanzar la luna, me construyeron una torre para intentarlo. Cuando el río estaba congelado en pleno invierno, me cargaron en sus espaldas para evitar que mis pies tocaran la nieve. Yo era su princesa, la loba a la que malcriaban en exceso, a la que protegían hasta de su propia sombra y amaban con locura. Y, por supuesto, yo también los amaba. Estaba tan segura de que alguno de los tres terminaría siendo mi compañero destinado. Entonces, Dana llegó a Mooncrest. Una loba forastera. Audaz. Hermosa. Intocable. Ninguna broma le hacía gracia y ninguna mirada lograba sonrojarla. En su primer día en el territorio, desafió a los guerreros de nuestra manada uno por uno en la arena de combate. Después de eso, todo se quebró. Cassian empezó a quejarse de mí y me llamó «cachorra malcriada». La primera vez que me abandonó temblando en medio de una tormenta solo para acompañar a Dana a casa, Orion y Nikolai se le echaron encima. —Cassian, la estás eligiendo a ella por encima de Elara —le advirtieron con dureza—. No vengas a llorar cuando te arrepientas. Pero no pasó mucho tiempo antes de que Orion también se involucrara con ella. La noche de mi fiesta de cumpleaños, miré al único lobo que seguía a mi lado, Nikolai, con los ojos ardiendo por las lágrimas contenidas. —Nikolai... ¿esto es mi culpa? —le pregunté. Él me rodeó con sus brazos y me besó el cabello con ternura. —Ni lo pienses. Son unos idiotas. No tienen idea de lo que se están perdiendo. Pero unas horas más tarde, vi cómo él mismo colocaba la corona de piedra lunar, que me había prometido meses atrás, sobre la cabeza de Dana. Todo para hacerla sonreír. Esa fue la última vez que lloré por ellos. Con los ojos enrojecidos y el corazón roto, caminé hacia donde estaba Ronan. —Mooncrest celebrará el Rito de Selección para enviar a una loba a Frostfang en tres días —le exigí—. Y esa voy a ser yo.
555 viewsKumpletoIdinagdag sa Library 22 Beses bilang una escort para el ceo
Read
+Library
Estrenando Cuñadita

Estrenando Cuñadita

Hace un tiempo, mi cuñadita, que todavía está en la preparatoria, vino a pasar unos días y se quedó en mi casa. La muchachita, con el cuerpo ya bien desarrollado, estaba todos los días con una blusita de tirantes y shorts cortos, sin siquiera ponerse el brasier. Ya sea caminando o sentada, los pechos se le marcaban siempre firmes y paraditos, la cinturita fina y ondulada, las nalgas redondas y carnosas siempre respingonas… para cualquier hombre era imposible no tener pensamientos. Y mucho menos para un cuñado como yo, de alma calenturienta y descaro lujurioso; la palabra “cuñadita”, para mí, era la tentación definitiva…
17.5K viewsKumpletoIdinagdag sa Library 367 Beses bilang una escort para el ceo
Read
+Library
Me fui embarazada del Don mafioso

Me fui embarazada del Don mafioso

Quedé embarazada de Alessio Moretti, el mejor amigo de mi hermano y el Don más joven y atractivo de Nueva York. Justo entonces regresó Bianca, su antigua amante… la misma que lo había dejado sin decir una sola palabra. Pensé que me dejaría por ella, pero él solo sonrió con esa calma arrogante. —Se fue sin dar explicaciones. No hay vuelta atrás. Mi hermano, Gianni Ricci, fue aún más frío: —Ella ya no es una Ricci. Mi única hermana eres tú. Les creí. Durante tres años, me dieron un cariño y una calidez que jamás había conocido. Pero todo se vino abajo cuando un video de mi padre adoptivo, borracho y golpeándome, se volvió viral. El mundo entero se burló de la “intocable princesa Ricci” … la misma que alguna vez fue tratada peor que una mendiga. Me rompí por dentro y corrí a buscar a las dos únicas personas en las que confiaba… pero me detuve en seco frente a la puerta de su despacho al escuchar la voz empalagosa de Bianca. —Gianni, Alessio… ¿filtrar ese video? ¿No fue demasiado cruel? Marcella está embarazada… La respuesta de mi hermano llegó al instante: —Justamente de eso se trataba. El embarazo debería ablandarla… pero ha estado paseándose como si fuera la dueña de todo, manteniéndote a ti al margen. Alessio soltó una risa suave: —No te preocupes por Marcella. No puede hacernos nada… y es demasiado blanda como para hacerle daño a nuestro hijo. Las lágrimas comenzaron a caer sin control y un dolor agudo me atravesó el pecho de golpe. "Tiene razón… este bebé es mi tesoro. Jamás le haría daño", pensé. Pero tú, Alessio… no voy a dejar que me controles. Me di la vuelta, sintiéndome entumecida, compré un vuelo y tomé una decisión. "Voy a desaparecer… me llevaré a mi bebé y saldré de su mundo para siempre", pensé.
21.8K viewsKumpletoIdinagdag sa Library 785 Beses bilang una escort para el ceo
Read
+Library
Mi Amor, La Condena del Alfa

Mi Amor, La Condena del Alfa

Después de que su alma gemela muriera, el Alfa Killian Thorne pasó diez años guardándome rencor. Yo era la sanadora Omega que él nunca quiso, unida a él por deber, no por amor. Para él, yo era un remplazo. Una cicatriz en una unión que ninguno de los dos pidió. No importaba con cuánto esmero sanara sus heridas, ni con cuánta devoción permaneciera a su lado, lo único que me decía era: —Si en serio quieres complacerme, entonces vete. Pero cuando la muerte vino por nosotros, no fui yo quien cayó. Fue él. Mientras se desangraba en mis brazos, Killian me miró por última vez y susurró: —Ojalá nunca te hubiera conocido… En el funeral, su madre lloraba. —Debió quedarse con Selena. Nunca debí permitir que se fuera contigo. Su padre me quería matar con la mirada. —Te salvó la vida tres veces. ¿Por qué se tuvo que morir él y no tú? Todos lamentaban que se hubiera emparejado conmigo. Incluso yo lo lamentaba. Me expulsaron de la manada sin nada. Sin título. Sin la compensación de una Luna. Sin un hogar al que pudiera llamar mío. Y entonces… quizá la Diosa Luna se apiadó de mí. Me dio una última oportunidad para reescribir el destino. Esta vez, no suplicaré por su amor. Esta vez, no lo ataré al dolor. Esta vez, romperé el vínculo antes de que empiece. Ya podía escuchar los engranajes del destino girando, y esta vez, yo daría el primer paso.
3.5K viewsKumpletoIdinagdag sa Library 115 Beses bilang una escort para el ceo
Read
+Library
Pareja Alfa robada

Pareja Alfa robada

Henry—Ojalá pudiéramos quedarnos aquí así para siempre.—Pronto, mi amor. Pronto podré tocarte, sentirte y devorarte por completo...—Desearía que ese día se apresurara ya. Te deseo, Henry.Mae—¿No estoy... apareada con Henry?—¡Eso es imposible! Seguramente la Diosa de la Luna cometió un error.—Ella nunca comete errores.***Mae sabe en el fondo de su corazón que Henry es su pareja predestinada, su verdadero amor. Están ansiosos por comenzar sus vidas juntos. Pero Circe, que siempre ha estado enamorada de Henry, no quiere que eso ocurra, así que recurre a la ayuda de una bruja para conseguir lo que quiere: a Henry. Mae y Henry se ven obligados a encontrar la forma de revertir el hechizo que se les ha lanzado y evitar la guerra entre las manadas para poder estar juntos. Cuando todo parece perdido y sin esperanza, ¿conseguirán Mae y Henry ser felices para siempre? ***"Pareja Alfa robada" es una obra de Claire Wilkins, autora de eGlobal Creative Publishing.
1016.0K viewsKumpletoIdinagdag sa Library 337 Beses bilang una escort para el ceo
Read
+Library
Traición a la luz en la cena de Navidad

Traición a la luz en la cena de Navidad

Aquella Navidad, mi esposo estaba lejos, atrapado en un viaje de trabajo que lo mantuvo apartado de mí en una fecha que siempre imaginé distinta. Como si eso pudiera remediarlo, ordenó que me enviaran una cena navideña de un restaurante elegante, directo hasta la puerta de mi casa. Pero al abrirla, algo dentro de mí se quebró. No solo estaba llena de mariscos —justo lo único que no puedo comer—, sino que además incluía un menú infantil. El repartidor, incómodo, bajó la mirada y se disculpó. Me explicó que mi esposo había encargado dos pedidos a direcciones diferentes, y que se había confundido. Dos pedidos. Esa idea se quedó flotando en mi mente, pesada, inquietante… imposible de ignorar. Sin pensarlo demasiado, fui a la dirección que aparecía en el recibo. Y ahí, frente a mí, la verdad tomó forma. En el jardín iluminado de una enorme mansión, lo vi. Mi esposo. Sonriendo como nunca conmigo. Estaba junto a una mujer y un niño, ayudándolos a recoger dulces de un árbol de Navidad decorado con esmero. El pequeño corrió hacia él y se lanzó a sus brazos con una naturalidad que me heló la sangre. —Papá, este año quiero un parque de juegos para mi cumpleaños —dijo, con los ojos brillantes. Él rio suavemente, como si ese momento fuera lo más importante del mundo. —Claro que sí… —respondió, pellizcándole la mejilla—. Y a mamá le regalaré un juego nuevo de joyas. La mujer se recostó contra su hombro, radiante, como si ese lugar siempre le hubiera pertenecido. —Amor, eres increíble con nosotros. Saqué mi teléfono, temblando, y grabé cada segundo de esa escena que ya no podía negar. Después, envié el video a mi abogado. “Necesito el divorcio lo antes posible… para que mi esposo pueda volver con su verdadera familia”.
2.0K viewsKumpletoIdinagdag sa Library 78 Beses bilang una escort para el ceo
Read
+Library
¿Arruinar mi amor? Destruiré a tu familia

¿Arruinar mi amor? Destruiré a tu familia

El día que me estaba probando mi vestido de novia, una desconocida irrumpió en la sala VIP y me empujó con fuerza al suelo. —Yo soy la verdadera señora de John Curtis. Alguien como tú, sin dinero ni una familia poderosa que la respalde, debería servirme. Me miró desde arriba con desprecio antes de patear mi vientre embarazado con sus tacones afilados. El dolor nubló mi visión y me hizo sudar frío. Jolene Nostra se agachó a mi lado y me abofeteó con el dorso de la mano. —Tú no eres más que una amante abandonada, sin riqueza ni influencia, intentando casarte con una familia adinerada quedándote embarazada. Mientras la sangre brotaba abundantemente entre mis piernas, una revelación me golpeó. Mi prometido, la persona con la que había estado durante cuatro años, estaba viendo a otra mujer. —¿Qué es esa mirada? ¿Cómo te atreves a mirarme así? ¡Podría matarte y no me pasaría nada, porque soy la señora de John Curtis! Cuando se abalanzó sobre mí, saqué rápidamente el teléfono con manos temblorosas para llamar a mi hermano. —Ven por mí, Anthony. Y diles a los nuestros que quiero que la familia Curtis desaparezca de South City.
1.5K viewsKumpletoIdinagdag sa Library 46 Beses bilang una escort para el ceo
Read
+Library
De Novia a Extraña, La Suerte que Gana

De Novia a Extraña, La Suerte que Gana

Al despertar de una pesadilla fatal, Liliana se da cuenta de que la vida le ha dado una segunda oportunidad. Ha regresado exactamente al mes anterior a su boda, en el momento en que su padre, Joaquim, la presionaba para cederle su prometido, Pedro, a Renata. En la vida pasada, sufrió en silencio. En esta vida, despertó a la verdad. Ante la hipocresía de su padre, Liliana no derramó una sola lágrima. En cambio, una sonrisa gélida curvó sus labios y propuso un acuerdo impactante. —Acepto —declaró Liliana, con la voz ronca y fría, cortando su discurso de raíz—. Quiero mil millones. Además, quiero la ruptura oficial y definitiva de nuestra relación de padre e hija. Si el afecto familiar es una mercancía barata, ella prefiere cambiarlo por oro. Vendiendo un matrimonio arreglado y renegando de una familia tóxica, Liliana inicia su jornada de venganza y libertad, ya no como la hija obediente, sino como una reina multimillonaria e indomable.
6.7K viewsKumpletoIdinagdag sa Library 182 Beses bilang una escort para el ceo
Read
+Library
PREV
1
...
4243444546
...
50
I-scan ang code para mabasa sa App
DMCA.com Protection Status