Home / Romance / Hipnotizame / Capítulo 2

Share

Capítulo 2

last update publish date: 2026-05-08 00:07:29

Tuve que alejar el teléfono de mi oído porque Kate no paraba de gritar y, a este paso, estaba segura de que me quedaría sorda. Apenas la había puesto al tanto de la cena y de la idea que mamá había tenido cuando empezó a desbordar de emoción, como si hubiera ganado la lotería.

“¡No lo puedo creer! ¡NO LO PUEDO CREER! ¡Vamos a ir al concierto! ¡Tu mamá dijo que sí!”

“Kate, espera, tenemos una condicionante”, respondí con cautela. La verdad era que, si ya no había entradas disponibles, no sabía cómo iba a salir de esta.

“Lo sé, lo sé, Cams, pero lo importante fue el sí. Ahora mismo consigo la entrada de Jacob; estoy segura de que aún hay entradas disponibles. ¡Cams, estoy tan feliz; no puedo con la emoción!”

«Dios, si todavía hay entradas disponibles, debe ser por algo…»

“Sí, eso ya lo había notado”, me reí, imaginándola saltando en su cama como una niña de cinco años.

“Muchas gracias, Cami, por acompañarme.”

“Bueno, más bien deberías agradecerle a Jacob. Mamá había dicho que no.”

“¡Es cierto!”, hubo un breve silencio del otro lado de la línea, hasta que añadió: “Espera, con la euforia olvidé por completo que se trataba de Jacob. ¿Cómo te sientes al respecto?”

“Mmm… creo que no he pensado mucho en eso. Me sorprendió que dijera que sí”, contesté, y era cierto. Estaba tan ansiosa por contarle a Kate que iríamos que ni siquiera me había detenido a reflexionar sobre lo que implicaba pasar tiempo con Jacob, sin mamá ni papá a la vista. Creo que nunca había estado en una situación así; lo más cercano a ‘convivir’ a solas había sido esperar juntos los tres minutos que tardaban unas palomitas en el microondas, sin que ninguno de los dos dijera palabra alguna.

“Vaya, sí que fue una sorpresa. No me imagino a Jacob en un concierto de este tipo. ¿Sabrá que los trajes no están incluidos en el código de vestimenta?”

Esa sí me hizo reír de verdad. Kate siempre terminaba con algún comentario que remataba la conversación.

“Supongo que tendremos que esperar hasta el sábado para averiguarlo.”

“¡Supongo que sí!”, exclamó con un entusiasmo inagotable y luego añadió. “De la logística mejor ni hablamos, ¿verdad?”

“No quedamos en algo específico y ahorita prefiero no entrar en detalles; al menos, deberíamos esperar a confirmar que efectivamente tiene entrada.”

“Estoy en ello, sólo dame un par de segundos más…”

Mientras esperaba a Kate, comencé a divagar sobre cómo sería la experiencia de ir a un concierto con Jacob, cómo se comportaría.

“Listooo. Ya tenemos la entrada de nuestro héroe sin capa.”

“Estamos seguras de que queremos hacer esto, ¿verdad?”

“Camilaaa, obvio estamos súper ultra mega seguras. Es Trollex, recuérdalo”.

«Es Jacob, recuérdalo.»

“Bueno, yo sólo decía… para estar cien por ciento seguras”, dije tratando de aligerar el ambiente.

“¡Estamos mil por ciento seguras!”, contestó Kate con demasiado entusiasmo. No podía quitarle esto, no por mis inseguridades.

Seguimos hablando un rato más, riendo y diciendo tonterías al respecto, pero mientras lo hacíamos, yo ya empezaba a sentir una incomodidad distinta, como si, bajo la superficie de la emoción, hubiera algo que no podía nombrar del todo. Una sensación extraña, indefinida, que se instalaba despacio y me acompañaba cada vez que pensaba en el sábado.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Hipnotizame   Capítulo 44

    Debió de pasar poco más de una hora cuando desperté en la cama de Jacob con la extraña sensación de haber vivido algo importante y de no saber todavía exactamente dónde acomodarlo dentro de mí.No me sentía cansada. Al contrario. Había una calma nueva recorriéndome el cuerpo, como si algo se hubiera asentado durante la noche y finalmente hubiera encontrado su lugar.Jacob seguía despierto.Lo supe incluso antes de abrir los ojos. Había algo en la cadencia de su respiración, demasiado consciente, demasiado atenta para pertenecer a alguien dormido. Cuando levanté la vista, confirmé lo que ya sospechaba. Me observaba en silencio, recostado a mi lado, con esa expresión tranquila que parecía reservada para los momentos en que creía que nadie lo estaba mirando.“Me qued

  • Hipnotizame   Capítulo 43

    El trayecto a pie hasta el departamento fue breve, pero suficiente para que la lluvia nos calara hasta el alma.Cada paso chapoteaba sobre el pavimento brillante y el frío se colaba entre la ropa como una insistencia imposible de ignorar.Jacob abrió la puerta con prisa, la empujó con poca fuerza para que se abriera de par en par, permitiéndome entrar primero.La calidez del interior me envolvió de inmediato, en un contraste casi violento con el frío que todavía llevaba prendido en la piel.El aire olía a madera, a té, a hogar. A él.Su departamento era impecable, sí, pero no en el sentido rígido que yo había imaginado.No era un espacio estéril ni impersonal, sino un refugio pensado con cuidado. Había libros alineados en estantes de madera oscura, fotogra

  • Hipnotizame   Capítulo 42

    En las últimas tres semanas, la vida había adquirido un tinte distinto.No todo era perfecto —seguían los silencios incómodos con papá, las miradas furtivas en la escuela, las bromas pesadas de Kate—, pero Jacob y yo habíamos aprendido a movernos dentro de un espacio propio, discreto e invisible para los demás, como si existiera una frecuencia a la que sólo nosotros podíamos sintonizar.A veces era un café rápido después de clases, en el que él insistía en probar postres que me hacían reír porque no encajaban en absoluto con su imagen seria de adulto responsable. Otras eran caminatas sin rumbo fijo: él con las manos en los bolsillos, yo intentando alargar cada conversación, incluso las más simples, sólo para escuchar su voz un poco más.Hubo citas en museos peque&n

  • Hipnotizame   Capítulo 41

    La complicidad con Jacob era distinta ahora. Ya no había dudas ni silencios pesados; en su lugar habían aparecido sonrisas cómplices, miradas sostenidas que parecían conversaciones enteras y ese roce casual de manos que me erizaba la piel como si fuera la primera vez.Era extraño y bonito a la vez: nos conocíamos desde hacía años, pero todo parecía nuevo, recién estrenado.No hablábamos demasiado de lo que significaba ‘estar juntos’. No hacía falta. Bastaba con la forma en que me miraba cuando creía que nadie más lo notaba, o con cómo me abría la puerta del coche con una media sonrisa tranquila, segura, que me desarmaba sin esfuerzo.Vivíamos dentro de una burbuja pequeña y silenciosa, un secreto compartido que nos hacía caminar un poco por encima del suelo.&nbs

  • Hipnotizame   Capítulo 40

    Si alguien me hubiera pedido calcular las probabilidades de que Jacob y yo termináramos juntos, probablemente habría necesitado una hoja más grande.Y no era porque fuera imposible, sino porque llevaba demasiado tiempo ocurriendo sin ocurrir realmente.Y ahora que finalmente había pasado, descubrí algo inesperado:La parte difícil no era enamorarse de Jacob.La parte difícil era acostumbrarme a la idea de que Jacob también estaba enamorado de mí.Había despertado convencida de que había imaginado parte de lo ocurrido. Por alguna extraña razón aún me parecía profundamente fantasioso que Jacob finalmente fuera mi novio.Cada vez que lo pensaba, mi cerebro reaccionaba como si estuviera revisando una ecuación mal planteada en busca del error.&nb

  • Hipnotizame   Capítulo 39

    Al caer la tarde, la casa volvió a quedarse en silencio.Uno a uno fueron despidiéndose, dejando con ellos buenos deseos para esta nueva vuelta al sol, para una etapa en la que, formalmente, dejaba de ser una adolescente para empezar mi camino hacia la adultez, aunque en realidad no sabía en qué momento uno deja de ser adolescente para ser adulto. Supongo que es parte de la vida descubrirlo.Kate me abrazó con fuerza antes de irse y me entregó su regalo: un día de spa para las dos.Reímos entre promesas de coordinar pronto nuestro día de chicas, como si el futuro fuera tan sencillo de agendar.Papá me dio un beso largo en la frente y me acarició el cabello, igual que cuando era niña. Luego, con una sonrisa cansada pero satisfecha, subió a su habitación, dejándonos a Jacob y a mí solos en la

  • Hipnotizame   Capítulo 26

    El pronóstico decía que el sol saldría a las siete, así que puse mi alarma a las cinco. No perdería el amanecer por nada. Me haría un moño alto y rápido; el baño podía esperar hasta el regreso.Llevaba conm

  • Hipnotizame   Capítulo 18

    En los cuentos, los castillos suelen derrumbarse con un solo hechizo. En la vida real, basta con una llamada de madrugada, un mensaje sin vida, un toque en la puerta…Desde que mamá murió, mi castillo se volvió un lugar demasiado grande, silencioso

  • Hipnotizame   Capítulo 7

    “¿¡Qué me perdí!?” La voz de Kate rompió el silencio. Jacob apartó las manos de inmediato y me bajó la blusa, mientras yo lamentaba que ella hubiera llegado justo entonces.“Hubo una pelea y Camila fue daño colateral”, dijo Jacob con su tono serio habitual.Jacob le dirigió una mirada asesina, pero

  • Hipnotizame   Capítulo 6

    Las luces del escenario parpadeaban al ritmo de la batería y el público gritaba como si la vida entera dependiera de esa canción. Kate estaba en éxtasis, grabando todo con su teléfono y saltando como si cada acorde fuera un regalo. Yo me dejaba llevar, aunque la música no era exactamente mi estilo;

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status