LORENZOMiré directo esos ojos brillantes por las lágrimas, con los puños apretados a los costados, apenas logrando mantenerme sereno.Solo un poco más...—Confías en mí, ¿verdad? —volví a preguntar, y ella asintió con rigidez.El cañón frío del arma rozaba su piel perlada en sudor.Estaba empezando a arrepentirme de esta parte, pero ya estábamos aquí.Tenía que llevarlo hasta el final y confiar en que Victoria interpretaría su papel a la perfección.—Pero... tu madre... —tartamudeó, mirando un punto fijo frente a ella. Sabía que ese bastardo de Nikolai estaba justo allí.—Olvida a mi madre. Olvida todo. Concéntrate en ti, en el bebé... vamos a estar bien...—Eso también me dijo a mí, pequeña tonta estúpida, y mira dónde terminamos... —Alina giró de pronto la cámara hacia su rostro, burlándose de Victoria.La rabia dentro de mí ardió con más fuerza mientras daba un paso hacia ella.—Ahora no eres más que su puta, pero llevas a su hijo y yo lo quiero. Ni se te ocurra perderlo, o yo mis
อ่านเพิ่มเติม