Cenizas del orgullo
Dile que venga ya mismo a firmar el divorcio y nos dejamos de cuentos.
Sofía observó con atención sus expresiones de reojo. Al notar lo alterado que estaba, decidió cambiar de estrategia para bajarle los humos, manteniendo una sonrisa profesional:
—Mire, Bruno... el matrimonio es cosa de dos, no es algo que se pueda deshacer de la noche a la mañana. Acaba de pedir asesoría ahí adentro y me imagino que ya le informaron que se necesita una causa de peso para que el juez proceda. Su demanda solo habla de diferencias irreconciliables y choques de carácter. Con un argumento tan vago, el juzgado les va a batear el caso de inmediato. Para que esto camine, necesita un motivo mucho más contundente, ¿