Me Casé con el "Falso" Heredero de la Mafia
El día que fuimos al registro civil a firmar, mi novio, el verdadero heredero —Rodrigo Aguiñaga—, fue sustituido en pleno trámite.
La prometida de Rodrigo —la "princesa de la mafia"— se aferró a su brazo y me miró con una sonrisa triunfal, como si ya hubiera ganado.
—Estafadora matrimonial y falso heredero, ¿no son la pareja perfecta?
No le respondí. Solo clavé la mirada en Rodrigo.
Cuando el clan mafioso por fin lo recibió de vuelta como el verdadero heredero, por querer casarse conmigo se aguantó el castigo del clan tres días y tres noches. Pero hoy, en cambio, asintió y se sumó al "chiste" sin el menor remordimiento.
—Es una broma, no te vas a enojar, ¿verdad?
Y luego lo dijo como si estu