Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
La esposa que nunca reconoció

La esposa que nunca reconoció

El puesto como secretaria privada de Don Aido Derocchi era una posición legítima con una remuneración excepcional. Por eso, mi renuncia tomó por sorpresa a todo el mundo. Le dije a todos que me llevaría a mi hijo, Leo Derocchi, a Melbir para recoger los efectos personales de mi difunto esposo. Lo que nadie sospechaba era que mi supuesto marido era el mismísimo Aido. Leo era el resultado de una sola noche de aventura. Por esa razón, Leo y yo no podíamos permitir que nuestras verdaderas identidades salieran a la luz. Ya que la familia Derocchi no me requería como su Donna, yo tampoco necesitaba a un hombre incapaz de cumplir con su deber como esposo. Y, desde luego, Leo no necesitaba a un padre que ni siquiera le permitía dirigirse a él como "papá".
1.3K viewsCompletedAdded to Library 34 Times as pequeña esposa ¡que va
Read
+Library
El Trozo Que Destrozó A Mi Esposa

El Trozo Que Destrozó A Mi Esposa

—Amiga, por favor, ayúdame a dejar satisfecho a mi esposo. En serio que yo ya no puedo con él. Últimamente mi esposa no aguantaba mi ritmo en la intimidad desde que tuve ese segundo despertar físico, así que se fue llorando con su mejor amiga para desahogarse. Para intentar que nuestra relación no se arruinara, Mariana vino sola a buscarme a la casa. Traía puesto un vestido corto muy provocativo y su busto se notaba demasiado bajo la tela. —Me dijeron que ahora eres muy bravo, ¿no? Déjame ver si es cierto que lo tienes tan grande.
7.5K viewsCompletedAdded to Library 164 Times as pequeña esposa ¡que va
Read
+Library
La esposa a la que dejó morir

La esposa a la que dejó morir

Me desangraba en una esquina tras un ataque de una familia rival. Mi esposo, Dante —el subjefe de la familia Torrino— estaba en su auto, sosteniendo a la hermanita de su mejor amigo. Me lanzó una mirada fría y dijo: —Déjala. No es nadie. Más tarde, cuando otro me salvó, caminé a casa empapada en mi propia sangre. Encontré a Dante meciendo a Serafina, preocupadísimo por ella. Ella solo tenía una rodilla raspada. ¿Y la sangre que cubría mi ropa? Ni siquiera la vio. Solo observé. No dije nada. Luego saqué mi teléfono y llamé a mi madre: —Mamá, necesito volver a casa.
3.6K viewsCompletedAdded to Library 130 Times as pequeña esposa ¡que va
Read
+Library
su segunda esposa

su segunda esposa

Christopher Grayston solo quería casarse para evitar que su abuelo le pidiera que se volviera a casar. Como resultado, se casó con una chica que conoció fuera de los asuntos civiles. Quería casarse con alguien con quien nunca consumarían su matrimonio. Así que se conformó con una joven que acababa de conocer parada fuera de la Oficina de Asuntos Civiles, sabiendo muy bien que no la tocaría porque era solo una niña. Camila Mendoza encajaba bien desde pequeña, aunque era una tentadora sin siquiera intentarlo. Los dos firmaron los certificados de matrimonio y siguieron caminos separados. Sin embargo, 3 meses después, el destino los unió. Camila salvó a un niño y más tarde se enteró de que el niño que salvó era el hijo de su marido. A Camila nunca la importó cómo le dé su marido dirigía se vida hasta que conoció a el hijo. Todo estaba bien hasta que su exesposa volvió a tropezar en su vida.Un hombre que siempre está haciendo titulares sobre su vida sexual y una esposa en una misión. ¿Quién triunfaría?
9.191.6K viewsCompletedAdded to Library 3.2K Times as pequeña esposa ¡que va
Read
+Library
Manos que Salvan, Manos que Matan

Manos que Salvan, Manos que Matan

La noche de nuestro séptimo aniversario, me llamaron para una cesárea de emergencia. Antes de que pudiera entrar a prepararme, el director me sujetó del brazo con firmeza. —Gianna, la paciente de esa mesa está bajo la protección de un hombre con suficiente poder para hundir este hospital antes de que termine el día. No cometas ni un error. Le eché un vistazo al expediente de la paciente y me dejó inquieta. Los hombres de nuestro mundo, sobre todo los de la clase de Enzo, eran posesivos con sus esposas. ¿Cómo podía un hombre así adorar a otra mujer? La cirugía salió bien. Incisión limpia, sutura impecable, sin complicaciones. Apenas exhalé aliviada cuando un grupo de hombres de negro me arrastró y me obligó a arrodillarme afuera de la sala de recuperación.
896 viewsCompletedAdded to Library 19 Times as pequeña esposa ¡que va
Read
+Library
Preciosa pequeña mentirosa

Preciosa pequeña mentirosa

«Esto me había faltado… joder», murmuró contra mis labios, sin dejar de besarme. No me tocaba con brusquedad. Sus manos eran deliberadas y pausadas, como si ya hubiera decidido exactamente qué iba a hacer y lo único que quedaba era llevarlo a cabo. Levantó mi barbilla con un dedo y me miró con absoluta certeza, como si me poseyera. «Niko…». Mi voz salió demasiado débil. --- Arianna huyó de Nikolai Voss hace cinco años y nunca miró atrás. Construyó una vida tranquila, un nuevo nombre y un secreto que estaba dispuesta a proteger con su vida. Pero Nikolai la encontró. Y ya se cansó de esperar. Es poderoso, despiadado, y quiere cobrarse cada deuda que ella le debe… empezando esta noche.
225 viewsOngoingAdded to Library 6 Times as pequeña esposa ¡que va
Read
+Library
La esposa secreta del Don

La esposa secreta del Don

Yo era la princesa de la familia Hillrose. Él era Blair Falcone, Don de la familia Falcone. Una combinación perfecta. Éramos la pareja de poder de la ciudad de New Horizon, la envidia de todos en el bajo mundo. Hasta tres días antes de nuestra boda. En un momento, estábamos perdidos el uno en el otro, su cuerpo moviéndose dentro de mí, sus labios dejando un rastro de fuego sobre mi piel. Al siguiente, él estaba anunciando tranquilamente: —Flora, hay algo que tengo que decirte. Legalmente, ya tengo una esposa. El viejo me casó con ella hace seis años. Es la hija de un hombre que recibió una bala por él. —Si puedes vivir con eso —continuó—, nuestro matrimonio sigue en pie. Tal como estaba planeado. Lo miré, incrédula. —¿Y yo qué? ¿Qué fueron nuestros seis años? Dio una lenta calada a su puro. —Sé de qué va esto. Entonces, ¿qué vas a hacer? Mi mano se movió instintivamente hacia mi vientre. Él no lo sabía. Iba a contarle mi feliz secreto esta noche: estaba embarazada. Pero ahora, no iba a decirle ni una maldita cosa.
1.7K viewsCompletedAdded to Library 33 Times as pequeña esposa ¡que va
Read
+Library
Mi Esposa, La Estrella OF

Mi Esposa, La Estrella OF

Me llamo Tomás Mora. En Semana Santa tenía pensado irme de luna de miel a la playa con mi esposa. Nunca imaginé que la mejor amiga de mi esposa también quisiera venirse con nosotros. Y lo más absurdo fue que en el hotel solo quedaba una habitación con cama matrimonial.
1.2K viewsCompletedAdded to Library 36 Times as pequeña esposa ¡que va
Read
+Library
Creyeron Que Era Sorda

Creyeron Que Era Sorda

En medio de la fiesta, mi hija, Adriana Gallardo, le dijo a mi esposo en voz alta, con toda intención: —Papá, Juana espera un hijo tuyo. Entonces, ¿vamos a vivir con ella desde ahora? Mi esposo, Fidel Gallardo, puso frente a mí el bistec que acababa de cortar y dijo en voz baja: —Tu mamá y yo hicimos un trato. Si alguno de los dos traicionaba al otro, desaparecería para siempre del mundo del otro. Yo no puedo pagar ese precio. Por eso lo he ocultado tan bien. Cuando el bebé nazca, tampoco dejaré que Juana ni el bebé se acerquen jamás a tu mamá. Después de decirlo, me dijo por señas que me amaría para siempre. Pero no notó que mis ojos ya estaban enrojecidos. No sabía que, una semana atrás, yo ya había recuperado la audición. Tampoco sabía que yo ya había descubierto su aventura con Juana. Y mucho menos sabía que, a espaldas de todos, yo ya había comprado un boleto de avión para irme como voluntaria a dar clases a niños de una comunidad vulnerable. Solo estaba esperando que los documentos quedaran listos en siete días. Entonces desaparecería por completo.
2.4K viewsCompletedAdded to Library 86 Times as pequeña esposa ¡que va
Read
+Library
La esposa falsa del CEO

La esposa falsa del CEO

Un matrimonio comprado. Un deseo incontrolable. Un imperio en juego. Lorenzo Moretti no seduce. Él domina. Un CEO multimillonario temido en toda Europa, Lorenzo gobierna Milán como un rey moderno: frío, despiadado, intocable. Hasta que el testamento de su abuelo lo atrapa con una única y humillante condición: para conservar el imperio, debe tomar una esposa. Sin amor. Sin romance. Solo estrategia. Sofia Duarte está rota. El estudio de su familia se ahoga en deudas, su padre está destruido y el legado que juró proteger está a punto de ser borrado. Cuando Lorenzo le ofrece un trato obsceno —matrimonio a cambio de salvación—, ella odia cada palabra… y acepta. Un contrato. Doce meses. Una casa. Una cama. Una imagen perfecta. Lo que Lorenzo compra es una esposa. Lo que obtiene es una mujer que se niega a inclinarse. Entre discusiones explosivas, proximidad forzada y juegos de poder que se convierten en seducción, el odio comienza a arder. Las miradas duran demasiado. Los roces cruzan líneas prohibidas. La respiración cambia. Y cuando la tensión finalmente se rompe, no es suave. Es fuego. Porque Lorenzo no sabe amar, sabe poseer. Y Sofia no sabe obedecer, ella desafía, provoca y lo enciende. Mientras los enemigos se acercan al imperio y la prensa busca grietas en su perfecta mentira, el contrato se convierte en una jaula dorada donde el deseo se transforma en arma, debilidad y adicción. Él la compró para salvar su trono. Ella se casó con él para salvar a su familia. Ninguno de los dos estaba preparado para lo que sucede cuando el CEO más peligroso de Milán pierde el control… en la cama, en el poder y en su corazón. Lujo. Dominación. Proximidad forzada. Matrimonio por contrato. CEO obsesivo. Heroína fuerte. Tensión sexual que se convierte en incendio.
10580 viewsOngoingAdded to Library 16 Times as pequeña esposa ¡que va
Read
+Library
PREV
123456
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status