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Del ex millonario al Don de la Mafia

Del ex millonario al Don de la Mafia

En Sicilia, de donde vengo, existe una regla: si no me caso antes de cumplir los treinta, debo regresar para contraer un matrimonio arreglado. Cuando se lo conté a mi novio, Jax, se burló. —¿Tu pueblo sigue viviendo en la Edad Media o qué? ¿Un matrimonio arreglado? Alessia, ya te dije que me casaré contigo. Deja de montar este drama patético para presionarme. Luego sacó un anillo de rubí rojo sangre de paloma y, con total indiferencia, se lo lanzó a su asistente personal, Bianca. Ella lo atrapó y se sonrojó. —Iba a pedirte matrimonio esta noche. Pero, como estás tan desesperada, creo que los dos necesitamos calmarnos un poco. Era el anillo que llevaba años esperando. Simplemente se lo lanzó a otra mujer. Sentí que el corazón se me congelaba. Jax salió de mi oficina con una sonrisa arrogante, claramente satisfecho. Bianca me tendió el anillo. Ni siquiera me molesté en mirarlo. —Quédatelo. Después de todo, es de tu talla, ¿verdad? Su rostro palideció. La empujé hasta la puerta. Justo antes de cerrarla de un portazo, le dije: —Dile a tu jefe que entre nosotros todo terminó. Lo que él no sabía era que quienes insistían en casarme eran los ancianos de la Cosa Nostra encabezados por el Padrino más despiadado de Sicilia. Y que el matrimonio que habían concertado para mí era con el Don de las Cinco Familias de Norteamérica.
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Tabú: Ataduras y Pecados

Tabú: Ataduras y Pecados

+21 Contenido explícito, tabú y adictivo. Te vas a arrepentir. Y aun así, vas a querer más. Ella gemía, incluso cuando sabía que estaba mal. Él apretaba más fuerte, entraba más hondo, y ella pedía más. En Tabú: Ataduras & Pecados, te lleva por caminos donde el deseo sabe a pecado, huele a cuero, suena a cadenas y pesa como nombres que no deberían estar en tu cama. Aquí, el placer es crudo, prohibido, caliente como hierro al rojo vivo. Son relatos que mezclan sumisión y poder, sangre y lujuria, ataduras físicas y emocionales, cuerpos que se reconocen incluso cuando el mundo dice que no deberían. Hermanos. Padrastros. Profesores. Alumnas. Cada historia es una invitación indecente, y la vas a aceptar. Esta colección no es para débiles. Es para quienes gozan con la conciencia sucia, el cuerpo marcado y el alma en llamas.
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No quieren soltarme

No quieren soltarme

Cumplía años y mi esposo, Don Damián, me regaló el collar de perlas de su difunta esposa. Me lo puse para la cena. Mi hijastro, León, enfurecido, me arrojó vino tinto encima. Fui el hazmerreír de toda la fiesta. —¡Maldita! —me dijo entre dientes—. ¿Acaso crees que por ponerte las joyas de mi mamá vas a poder reemplazarla? Me clavó una mirada gélida. Y luego gritó: —¡Lárgate de mi casa! Pero su madre murió cuando él era un bebé. Fui yo quien lo crio. Alguien le metió cizaña. Le dijeron que yo había matado a su madre. Ahora cree que soy una víbora que engatusó a su padre. ¿Y su padre? ¿Mi esposo? Él nunca me vio realmente. Solo veía el fantasma de Cristal. No se me rompió el corazón… ¡se hizo añicos! No me amaron. Ni siquiera me tomaron en cuenta. Así que me fui. Entonces, ¿por qué, cuando por fin me había ido, volvieron de rodillas, suplicándome que volviera?
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Nadie Más Se Acerca

Nadie Más Se Acerca

Isabella Monte está destrozada cuando su familia lo pierde todo. Decidida a no perder a sus padres, juró a la cabecera de la cama de su padre en el hospital recuperar todo lo que habían perdido, sin embargo su padre le dijo que era inútil ya que su sufrimiento había sido causado por Angelo Flores, el soltero más rico de Panamá. Angelo no se detendrá ante nada para deshacerse por completo de los Monte, ya que los culpa por la muerte de sus padres y su hermana. Mientras está en el hospital con su padre, Isabella recibe la visita de nada más y nada menos que Angelo, y se le presenta un trato. "Cásate conmigo y dejaré ir a tu familia." En contra de la voluntad de su padre, Isabella acepta las exigencias de Angelo. Su odio hacia él es más fuerte que nunca mientras jura hacerle pagar por el sufrimiento de su familia. ¿Pero qué sucede cuando Isabella se encuentra cayendo por el enemigo?
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El Alfa se arrepintió de su traición

El Alfa se arrepintió de su traición

Tres días antes de la Ceremonia de Apareamiento, el Alfa me confesó su infidelidad. —Mientras estabas fuera por negocios, me acosté con Sophie. Pero no te preocupes. Aun así seguiremos adelante con la ceremonia. Tú seguirás siendo la Luna de la manada. El corazón se me heló. Lo dejé sin pensarlo dos veces. Al día siguiente, la chica a la que había patrocinado durante diez años apareció en la puerta de mi casa. —Vivian, estoy esperando un hijo de Ethan —dijo, acariciándose el vientre apenas abultado, con una mirada llena de arrogancia—. Este bebé será el heredero del Alfa, así que ya puedes rendirte. Pero lo que Ethan no sabía era que yo también estaba embarazada. No se lo dije. Simplemente reservé un boleto para irme de la manada. Lo que jamás imaginé fue que, después de mi partida, Ethan perdería la cabeza intentando encontrarme.
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La Bruja perdida del Alfa

La Bruja perdida del Alfa

Claire Wilkins
Morgan lleva una vida tranquila como la herborista de su pueblo, pero la verdad es que tiene un secreto. Es una bruja. Un día, un cambiaformas llamado Shane afirma que Morgan es su compañera destinada e insiste en que ella venga con él. Ella se niega, pero Shane accidentalmente la expone como una criatura sobrenatural a su pueblo, y ahora ella debe comenzar su vida de nuevo en su manada. Cuando la línea entre el odio y el amor comienza a difuminarse, un cazador de monstruos los rastrea, y un anciano de la manada de Shane comienza a presionar para que Morgan sea exiliada. Pronto, su amor no es lo único que puede que no sobreviva por mucho tiempo… *** "¿Está bien esto, Morgan?". Su piel se siente como terciopelo bajo mi mano áspera. "Sí." Me inclino hacia abajo y presiono mis labios suavemente contra su garganta. Tan pronto como mis dientes afilados perforan su piel, ella arroja hacia atrás su cabeza y gime en éxtasis. Escuchar sus gemidos hace que mis pantalones se ajusten con necesidad. Quiero hacerle tantas cosas diferentes. «La Bruja perdida del Alfa» es una obra de Claire Wilkins, una autora de eGlobal Creative Publishing.
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De Su Amor a Su Venganza

De Su Amor a Su Venganza

Durante mucho tiempo, Inés del Valle creyó que Emiliano Cornejo era su única luz en este mundo. Hasta que, mirándola directamente a los ojos, él le dijo con cruel indiferencia: —Mi compromiso con Mariana Altamirano no se cancelará. Si quieres, puedes seguir siendo mi amante. En ese instante, Inés despertó. Esa luz que tanto amaba, hacía mucho se había convertido en la sombra que la asfixiaba. Esa misma noche, se marchó de la casa sin volver la vista atrás. Todos pensaron que una huérfana como ella, sin el respaldo de los Cornejo, no tardaría en arrastrarse de vuelta, rogando por perdón. Pero entonces ocurrió lo inesperado. En plena ceremonia de compromiso entre los Cornejo y los Altamirano, Inés apareció vestida de rojo, del brazo del patriarca de los Altamirano, Sebastián Altamirano. Ya no era la mujer abandonada: ahora era la cuñada del novio. El salón entero quedó en shock. Emiliano, furioso, pensó que todo era una provocación. Dio un paso hacia ella… Y entonces una voz helada, firme como el acero, se dejó oír por encima de todos: —Atrévete a dar un paso más… y verás lo que pasa.
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El arrepentimiento barato del prometido.

El arrepentimiento barato del prometido.

Una semana antes de la boda, Lorenzo cambió el nombre que figuraba en la solicitud de matrimonio y lo reemplazó por el de su tío, Enzo, el nuevo líder de la mafia. Uno de sus amigos lo miró sorprendido. —¿Has perdido la cabeza? Selena te ha esperado durante siete años. ¡No ha puesto los ojos en ningún otro hombre! ¿Y ahora vas a entregársela a tu tío, el hombre más despiadado que existe? Enzo soltó una sonrisa desdeñosa. —Lena y yo hicimos una apuesta, y le prometí que cumpliría cualquier cosa que me pidiera. Además, cuando Selena descubra el cambio, entrará en pánico y vendrá a suplicarme que lo arregle. Y, seamos sinceros, ¿de verdad creen que mi tío querrá casarse con ella? En cuanto vea lo que hice, cancelará el compromiso. Al final, de una forma u otra, terminará casándose conmigo. Hablaba con una frivolidad absoluta, como si todo fuera un juego, y el grupo estalló en carcajadas. Yo llevaba un buen rato escuchando, oculta detrás de la puerta, y sentí que el corazón se me helaba. El día de la boda, me presenté tal como estaba previsto. Lorenzo, siempre tan seguro de sí mismo, perdió el control e intentó entrar por la fuerza en la iglesia. —¡Soy el novio! ¡Yo debería estar ahí!
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Donde el amor me dejó vacía

Donde el amor me dejó vacía

El día en que Rosa, el amor de mi esposo, enferma terminal, dio a luz a su hijo, mis suegros contrataron a diez guardaespaldas para vigilar la sala de partos y asegurarse de que yo no apareciera a hacer un escándalo. Pero la verdad es que nunca fui. Mi suegra, Melina, le tomó la mano a Rosa conmovida: —Rosa, mientras estemos nosotros aquí, ¡Fiona jamás podrá hacerte daño a ti ni a tu bebé! Mi esposo, Benito Cruz, con ternura en la mirada, la acompañaba durante el parto, secándole el sudor de la frente. —Tranquila, mi padre está con su gente en la entrada del hospital. Si Fiona se atreve a venir, la sacamos en el acto. Al ver que pasaban las horas y yo no aparecía, por fin se tranquilizó. Para él no tenía sentido pensar que yo fuera capaz de armar una escena. Solo quería cumplirle a Rosa su último deseo: ser madre antes de morir. ¿Por qué yo me empeñaría en arruinarlo? Cuando escuchó el llanto del recién nacido en brazos de la enfermera, no pudo evitar sonreír con alivio. Pensó que, si al día siguiente yo iba a disculparme con Rosa, se olvidaría de todas nuestras peleas. Incluso estaba dispuesto a dejar que yo criara al niño como si fuera mío. Lo que él no sabía era que, en ese mismo instante, yo acababa de entregar mi informe en la ONU. En una semana iba a renunciar a mi nacionalidad para unirme a Médicos Sin Fronteras. Y desde entonces jamás volvimos a vernos.
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Rechazada por el Beta, Amada por el Alfa

Rechazada por el Beta, Amada por el Alfa

Durante cinco años, Gideon, el Beta de la manada de Moonstone, y yo mantuvimos un romance secreto. El plan era anunciar, en el festival del Solsticio de Invierno, que íbamos a completar el vínculo. Pero, en lugar de eso, exhaló su aliento cálido contra mi oído para decirme: —Cariño, llevamos cinco años acostándonos y ya me aburriste. Búscate a otro lobo que te reclame para la ceremonia, ¿de acuerdo? No derramé ni una sola lágrima. Le sostuve la mirada con total serenidad. —Bien —acepté. Mi reacción lo descolocó. Él no sabía que en mi vida pasada le supliqué que me reclamara y lo hizo, completamos el vínculo, pero todo resultó ser una farsa. Jamás volvió a despertarme rozando su barbilla áspera contra mi frente. Incluso al hacer el amor, mantenía los ojos cerrados: solo usaba mi cuerpo para desahogarse mientras pensaba en su salvadora, Aveline. Pude entenderlo todo cuando llegó mi muerte. Mientras yo agonizaba en el parto de nuestro cachorro y luchaba por sobrevivir, él me abandonó. Corrió a consolar a Aveline, que estaba en otra camilla, para que no pereciera por una herida causada por un cuchillo de plata. Aprendí que un vínculo por el que tienes que rogar no es amor. Es una condena imposible de sanar. De vuelta a mi nueva vida, me aparté con una sonrisa y le quité la mano de mi cintura. —¿Por qué me miras así? —Mi tono de voz lo sorprendió aún más—. Tú estás aburrido de mí y me ordenaste buscar a otro. Solo sigo tus órdenes.
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