Reclamada por el Alfa Despiadado
Crystal Ksin reconciliación me casé con un magnatenuestro final del amorla traición de mi prometidola ficción me convirtió en su esposa
Se decía que esta noche también vendría ese Alfa del Norte, el tirano del que todo el mundo habla con miedo, y su objetivo era el mismo: ella.
Las reglas de la Alianza son simples. Si eres una Omega y no quieres que un Alfa te reclame, solo tienes que apagar la luz, esconderte y no salir de tu cuarto. Nadie puede entrar a la fuerza.
Pero Giselle no se estaba escondiendo. Ni de broma. Estaba en su habitación, sentadita en silencio, esperando a que un Alfa entrara a llevársela. Y el lobo al que ella estaba esperando... era el que se suponía que iba a ser mi compañero.