Home / Romance / Hipnotizame / Capítulo 32

Share

Capítulo 32

last update Petsa ng paglalathala: 2026-06-16 01:11:30

Esa noche, papá y yo habíamos decidido cocinar juntos. Sonaba un disco viejo de jazz en la bocina de la cocina y las notas suaves parecían envolvernos como una manta. Papá cortaba tomates mientras yo mezclaba una salsa, y entre risas, chistes malos y cucharas que chocaban contra los sartenes, por un instante, la casa volvió a sentirse como antes. Cálida. Hogareña.

Pero la calidez se quebró en cuestión de segun

Patuloy na basahin ang aklat na ito nang libre
I-scan ang code upang i-download ang App
Locked Chapter

Pinakabagong kabanata

  • Hipnotizame   Capítulo 44

    Debió de pasar poco más de una hora cuando desperté en la cama de Jacob con la extraña sensación de haber vivido algo importante y de no saber todavía exactamente dónde acomodarlo dentro de mí.No me sentía cansada. Al contrario. Había una calma nueva recorriéndome el cuerpo, como si algo se hubiera asentado durante la noche y finalmente hubiera encontrado su lugar.Jacob seguía despierto.Lo supe incluso antes de abrir los ojos. Había algo en la cadencia de su respiración, demasiado consciente, demasiado atenta para pertenecer a alguien dormido. Cuando levanté la vista, confirmé lo que ya sospechaba. Me observaba en silencio, recostado a mi lado, con esa expresión tranquila que parecía reservada para los momentos en que creía que nadie lo estaba mirando.“Me qued

  • Hipnotizame   Capítulo 43

    El trayecto a pie hasta el departamento fue breve, pero suficiente para que la lluvia nos calara hasta el alma.Cada paso chapoteaba sobre el pavimento brillante y el frío se colaba entre la ropa como una insistencia imposible de ignorar.Jacob abrió la puerta con prisa, la empujó con poca fuerza para que se abriera de par en par, permitiéndome entrar primero.La calidez del interior me envolvió de inmediato, en un contraste casi violento con el frío que todavía llevaba prendido en la piel.El aire olía a madera, a té, a hogar. A él.Su departamento era impecable, sí, pero no en el sentido rígido que yo había imaginado.No era un espacio estéril ni impersonal, sino un refugio pensado con cuidado. Había libros alineados en estantes de madera oscura, fotogra

  • Hipnotizame   Capítulo 42

    En las últimas tres semanas, la vida había adquirido un tinte distinto.No todo era perfecto —seguían los silencios incómodos con papá, las miradas furtivas en la escuela, las bromas pesadas de Kate—, pero Jacob y yo habíamos aprendido a movernos dentro de un espacio propio, discreto e invisible para los demás, como si existiera una frecuencia a la que sólo nosotros podíamos sintonizar.A veces era un café rápido después de clases, en el que él insistía en probar postres que me hacían reír porque no encajaban en absoluto con su imagen seria de adulto responsable. Otras eran caminatas sin rumbo fijo: él con las manos en los bolsillos, yo intentando alargar cada conversación, incluso las más simples, sólo para escuchar su voz un poco más.Hubo citas en museos peque&n

  • Hipnotizame   Capítulo 41

    La complicidad con Jacob era distinta ahora. Ya no había dudas ni silencios pesados; en su lugar habían aparecido sonrisas cómplices, miradas sostenidas que parecían conversaciones enteras y ese roce casual de manos que me erizaba la piel como si fuera la primera vez.Era extraño y bonito a la vez: nos conocíamos desde hacía años, pero todo parecía nuevo, recién estrenado.No hablábamos demasiado de lo que significaba ‘estar juntos’. No hacía falta. Bastaba con la forma en que me miraba cuando creía que nadie más lo notaba, o con cómo me abría la puerta del coche con una media sonrisa tranquila, segura, que me desarmaba sin esfuerzo.Vivíamos dentro de una burbuja pequeña y silenciosa, un secreto compartido que nos hacía caminar un poco por encima del suelo.&nbs

  • Hipnotizame   Capítulo 40

    Si alguien me hubiera pedido calcular las probabilidades de que Jacob y yo termináramos juntos, probablemente habría necesitado una hoja más grande.Y no era porque fuera imposible, sino porque llevaba demasiado tiempo ocurriendo sin ocurrir realmente.Y ahora que finalmente había pasado, descubrí algo inesperado:La parte difícil no era enamorarse de Jacob.La parte difícil era acostumbrarme a la idea de que Jacob también estaba enamorado de mí.Había despertado convencida de que había imaginado parte de lo ocurrido. Por alguna extraña razón aún me parecía profundamente fantasioso que Jacob finalmente fuera mi novio.Cada vez que lo pensaba, mi cerebro reaccionaba como si estuviera revisando una ecuación mal planteada en busca del error.&nb

  • Hipnotizame   Capítulo 39

    Al caer la tarde, la casa volvió a quedarse en silencio.Uno a uno fueron despidiéndose, dejando con ellos buenos deseos para esta nueva vuelta al sol, para una etapa en la que, formalmente, dejaba de ser una adolescente para empezar mi camino hacia la adultez, aunque en realidad no sabía en qué momento uno deja de ser adolescente para ser adulto. Supongo que es parte de la vida descubrirlo.Kate me abrazó con fuerza antes de irse y me entregó su regalo: un día de spa para las dos.Reímos entre promesas de coordinar pronto nuestro día de chicas, como si el futuro fuera tan sencillo de agendar.Papá me dio un beso largo en la frente y me acarició el cabello, igual que cuando era niña. Luego, con una sonrisa cansada pero satisfecha, subió a su habitación, dejándonos a Jacob y a mí solos en la

  • Hipnotizame   Capítulo 18

    En los cuentos, los castillos suelen derrumbarse con un solo hechizo. En la vida real, basta con una llamada de madrugada, un mensaje sin vida, un toque en la puerta…Desde que mamá murió, mi castillo se volvió un lugar demasiado grande, silencioso

  • Hipnotizame   Capítulo 7

    “¿¡Qué me perdí!?” La voz de Kate rompió el silencio. Jacob apartó las manos de inmediato y me bajó la blusa, mientras yo lamentaba que ella hubiera llegado justo entonces.“Hubo una pelea y Camila fue daño colateral”, dijo Jacob con su tono serio habitual.Jacob le dirigió una mirada asesina, pero

  • Hipnotizame   Capítulo 6

    Las luces del escenario parpadeaban al ritmo de la batería y el público gritaba como si la vida entera dependiera de esa canción. Kate estaba en éxtasis, grabando todo con su teléfono y saltando como si cada acorde fuera un regalo. Yo me dejaba llevar, aunque la música no era exactamente mi estilo;

  • Hipnotizame   Capítulo 5

    Estacionamos y nos dirigimos hacia la entrada. Tras pasar el arco de seguridad, llegamos a una zona con mesas altas y una barra de bebidas y comida. Jacob, en cuanto divisó a un grupo de personas, les hizo un gesto con la cabeza.Ahí lo entendí: tenía amigos esperando. Claro, para él esto no era un

Higit pang Kabanata
Galugarin at basahin ang magagandang nobela
Libreng basahin ang magagandang nobela sa GoodNovel app. I-download ang mga librong gusto mo at basahin kahit saan at anumang oras.
Libreng basahin ang mga aklat sa app
I-scan ang code para mabasa sa App
DMCA.com Protection Status