Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Mi Muerte los Destruyó: Mi Prometido y Mi Amigo

Mi Muerte los Destruyó: Mi Prometido y Mi Amigo

Tres días después de mi muerte, mi prometido Alberto recibió una llamada identificando mi cadáver. Con impaciencia, dijo,-No me importa su muerte. Avísenme cuando la entierren. La policía, impotente, llamó al segundo contacto de emergencia: mi amigo de la infancia, Luis. Él se burló con indiferencia,-¿De verdad muerta? Pero no me toca recoger el cuerpo. Entonces quémenlo. Hagan lo que quieran con las cenizas. Hasta que publicaron el acta de defunción en línea. Solo una noche, el pelo de mi prometido y mi amigo se volvió gris.
7.5K viewsCompletedAdded to Library 216 Times as leandro, el guerrero supremo
Read
+Library
Pagué Su Culpa y Ella Me Condenó

Pagué Su Culpa y Ella Me Condenó

Cinco años después de mi muerte, mi esposa, la médica Elba Latapí, quiso volver a endilgarme la culpa de un caso de negligencia médica para encubrir a su primer amor. Con un documento falsificado en la mano, se plantó en mi antiguo departamento, pero solo encontró el lugar cubierto de polvo. Entró en pánico y bajó corriendo a preguntarle a Julio Melgar, el dueño de la tienda de abajo, por mi paradero. Pero él le respondió: —¿Antonio Alcayaga? Murió hace cinco años. La familia de la víctima de aquel caso de negligencia médica lo acorraló ahí y le dio más de diez puñaladas. Elba no le creyó. Estaba convencida de que yo había sobornado al dueño del local y de que él estaba mintiendo para cubrirme. Rodó los ojos, curvó los labios con desprecio y resopló: —¿Así que ahora, solo porque lo suspendieron por dos años, me sale con este teatrito? Dile que, si no aparece en tres días, dejaré de pagar el tratamiento contra el cáncer de su hermana. Después de soltar esas palabras, se fue entre maldiciones y azotó la puerta al salir. El dueño la vio alejarse, negó con la cabeza y dejó escapar un suspiro. —¿Qué hermana? Ella ya murió hace muchísimo tiempo… porque no tenían dinero para costear el tratamiento.
2.7K viewsCompletedAdded to Library 85 Times as leandro, el guerrero supremo
Read
+Library
Bloqueé al CEO Equivocado

Bloqueé al CEO Equivocado

De la nada, mi novio virtual me mandó una foto de su almuerzo. En la foto aparecía un filete recién hecho, todavía humeante. "Amor, sí almorcé bien. ¿Me felicitas?" Estaba a punto de responderle: "Qué bien te portaste", cuando bajé un poco la vista y, de pronto, vi unas letras impresas en el borde del plato: Tecnologías Maika. El corazón me dio un vuelco. Qué coincidencia tan absurda. La empresa donde trabajo también se llama así. Me quedé paralizada, con la mente completamente en blanco. No puede ser… ¿Será que mi novio virtual, con el que llevo más de un año saliendo, está aquí, tan cerca de mí?
22.3K viewsCompletedAdded to Library 824 Times as leandro, el guerrero supremo
Read
+Library
La consentida del señor Ferrer

La consentida del señor Ferrer

Después de seis años de relación, justo cuando estaba a punto de casarse, su novio la dejó con una sola frase: —Mi padre nunca permitirá que alguien con tu origen entre en nuestra familia. Valeria Mendoza sintió una burla amarga en el pecho. No necesitaba que le explicaran nada más. La verdadera razón era evidente: el gran amor de Sebastián Ferrer había regresado… y ella ya no tenía lugar. Cuando estaba completamente destruida, apareció el verdadero dueño del imperio Ferrer, el soltero más codiciado de Santa Verona, Alejandro Ferrer, con una propuesta inesperada. —Cásate conmigo. Tendrás todo lo que quieres… y también podrás vengarte de él. La buena noticia: Diez millones al mes para gastar, recursos ilimitados, un esposo que supuestamente viajaba todo el tiempo por trabajo y una convivencia sin interferencias. Además, podía aplastar a su ex solo por el estatus de la familia Ferrer. La mala noticia: Lo de los viajes de negocios era mentira. Lo de “no molestarse” también. La misma noche en que firmaron el acta de matrimonio, Alejandro la acorraló contra la cama y la besó hasta dejarla sin aire. Desde entonces, volvía a casa cada noche, con un interés peligrosamente constante por su “vida matrimonial”. Más tarde, Sebastián se arrodilló en público suplicándole que volviera con él. Alejandro rodeó la cintura de Valeria y lo miró con frialdad. —Sebastián, si vuelves a decir una estupidez, te saco de la familia Ferrer. Cuando la noche caía en silencio, Alejandro enterraba el rostro en el cuello de Valeria y murmuraba con voz baja y áspera: —Valeria… olvida a los demás. Ámame solo a mí, ¿sí? —Valeria, ¿en quién estás pensando? —Valeria, solo puedes pensar en mí. —Valeria… tengamos un bebé, ¿sí? *** Valeria siempre creyó que su matrimonio con Alejandro era solo un intercambio de intereses. Un acuerdo frío donde ambos salían ganando. Por eso nunca se atrevió a entregarle su corazón. Hasta que descubrió la verdad. Aquel matrimonio que la había salvado del infierno…había sido planeado por él durante seis años enteros.
101.4K viewsOngoingAdded to Library 28 Times as leandro, el guerrero supremo
Read
+Library
Ellos la eligieron. Yo me elegí.

Ellos la eligieron. Yo me elegí.

La noche en que mi familia fue masacrada, alguien me escondió detrás de los barriles en la bodega. Los disparos no cesaron en toda la noche. Desde mi escondite, solo podía acurrucarme entre los barriles mientras escuchaba voces desconocidas maldiciendo en etarino. Apreté los dientes con fuerza para no hacer ningún sonido. Al amanecer, la puerta de la bodega se abrió desde el exterior. Dos figuras se recortaban contra la luz que se derramaba hacia adentro. El primero era Antonio Corleone, un adolescente de quince años y el hijo mayor de la familia Corleone. Aún sostenía un arma, de cuyo cañón se elevaba humo. El segundo era Matteo Corleone, su hermano menor. Su ropa estaba manchada de sangre que no era suya. Antonio se agachó frente a mí y colocó su abrigo sobre mi cuerpo. —No tengas miedo, Elena —dijo—. Desde hoy, yo soy tu familia. Matteo apartó a Antonio con el hombro y me metió en las manos una rebanada tibia de panettone. Con los ojos enrojecidos, murmuró: —Mi hermano tiene razón. Mataré a cualquiera que se atreva a hacerte daño. Era Navidad de 1999. Yo tenía diez años. Durante los siguientes veinte años, crecí en la hacienda de Vosaro y me convertí en una pieza esencial de la familia Corleone. Al mismo tiempo, me convertí en la mujer de la que tanto Antonio como Matteo estaban enamorados. Toda la familia lo notaba. Su obsesión… su forma de amarme. Antonio y Matteo me ayudaron a vengarme de quienes asesinaron a mi familia. Incluso compraron un equipo de fútbol y lo nombraron en mi honor. Todos creían que los hermanos estaban perdidamente enamorados de mí. Esperaban con paciencia el día en que uno de ellos me pidiera matrimonio. Incluso yo lo creía. Pero la noche antes de mi cumpleaños número treinta, cuando Don Corleone les preguntó a los hermanos cuál de ellos deseaba casarse conmigo, Antonio apagó su cigarro en un cenicero de cristal. —Padre, debería saber que estoy demasiado ocupado con los asuntos de la familia. No tengo tiempo para casarme. Matteo giró el whisky en su vaso, con una sonrisa despreocupada. —Padre, solo tengo treinta y tres años. Aún no he terminado de divertirme. Además, casarme con Elena fue solo una promesa de juventud. No pienso cumplirla. Al día siguiente, los hermanos decidieron proponerle matrimonio a la hija de mi enemiga, Sophia Volpe, durante mi propio banquete de cumpleaños… el que yo misma había preparado con esmero. Incluso me obligaron a beber una botella entera de grappa, a pesar de que llevaba diez años con problemas estomacales, solo para complacer a Sophia. Cuando terminé en una ambulancia, con una hemorragia interna, Antonio y Matteo se apresaron a cubrirle los ojos a Sophia, asegurando que yo solo fingía. En el momento en que sentí la sangre subir por mi garganta… tomé una decisión. El día en que me dieron el alta, marqué un número. —Me casaré con el heredero de la familia Rossi.
1.1K viewsCompletedAdded to Library 43 Times as leandro, el guerrero supremo
Read
+Library
Más que una Muñeca de Silicona

Más que una Muñeca de Silicona

Entrada la noche, me encontré con la hija del dueño en la tienda de artículos eróticos, con la luz apenas encendida. Se estaba complaciendo a sí misma. Tenía los ojos vendados, las piernas abiertas sobre el sillón tántrico, cada una apoyada en un brazo del sillón, perdiéndose en el placer. Hasta que el sillón falló. Se retorció hasta ponerse colorada, incapaz de soltarse, y tuvo que pedir ayuda. —Ayúdame... Me agaché y pasé los dedos por sus muslos, sus pantorrillas y la cara interna de sus muslos. —No te muevas. Este sillón es complicado. Necesito revisarlo bien primero. —Por... por favor. La observé ir del pudor al deseo, hasta que se quebró y dejó de luchar. —Dámelo. Dame todo lo que tienes. En ese instante, desde afuera llegó el sonido del dueño al abrir la puerta. La empujé detrás de los estantes. Ahí descubrí una muñeca de silicona idéntica a ella.
1.1K viewsCompletedAdded to Library 37 Times as leandro, el guerrero supremo
Read
+Library
Su corazón de vampiro nunca latió por mí

Su corazón de vampiro nunca latió por mí

El día antes de mi boda, fui temprano a nuestra catedral para familiarizarme con el lugar. Sin embargo, encontré a mi prometido y a mi hermanastra, Isabella, haciéndolo en el altar. Nuestro altar. Los atrapé en el acto. Él ni siquiera se disculpó y simplemente me echó a la tormenta. Me desplomé bajo la lluvia torrencial. Fue entonces cuando él me encontró. Alistair, el Príncipe Vampiro. Se movió como un dios en medio de la tormenta. Me sacó del barro y me dio un palacio. Le dijo al mundo que yo era su alma gemela. A quien había buscado durante siglos. Su única. Durante cinco años, su devoción me convirtió en la envidia del mundo sobrenatural. Pensé que yo era la única excepción en su vida eterna. Hasta que encontré su habitación secreta. Mis dedos rozaron un antiguo pergamino. Las letras estaban escritas con sangre. La primera línea era su nombre: «Isabella». Seguido, de puño y letra de Alistair decía: «Prioridad absoluta. Por encima de todo». Debajo había un registro de un sanador que nunca había visto. Era el registro de sanación de un vampiro sanador. La fecha era de la noche en que descubrí que estaba embarazada. La noche en que me atacaron los hombres lobo. Ese día, me trajeron de vuelta al castillo cubierta de sangre. Aun así, los sanadores nunca vinieron a buscarme. Desperté sola. El bebé se había ido. Nuestro hijo. Su sangre, mi sangre, se había ido. Y mi ropa estaba empapada con lo que quedaba de él. Limpié todo rastro. Cuando llegó a casa, me derrumbé en sus brazos. Pero nunca se lo dije. No podía soportar que sintiera el dolor que yo sentía. Ahora lo entendía. Esa misma noche, Isabella también había sido atacada por hombres lobo. Y la orden de Alistair a su consejo fue: —Envíen a todos los sanadores. Isabella es la prioridad. Mi corazón se detuvo. La desesperación era como un veneno corriendo en mis venas. —Si nunca fui yo... entonces puedes quedarte con tu eternidad. No quiero ser parte de ella.
18.4K viewsCompletedAdded to Library 719 Times as leandro, el guerrero supremo
Read
+Library
Mis Hermanos Prefirieron A Mi Asesina Que A Mí

Mis Hermanos Prefirieron A Mi Asesina Que A Mí

Mi hermana adoptiva, Clara, me tendió una trampa. Afirmó que la obligué a beber sangre de bestia. El terror, según ella, le provocó un ataque al corazón. Debido a eso, mis tres amados hermanos vampiros me encerraron. Me atraparon en el observatorio, en la torre más alta, vinculada por una maldición de sangre. Golpeé la puerta, impotente, explicando y suplicándoles que me dejaran salir. Damien, mi hermano mayor y jefe de nuestra familia, me atravesó con una mirada de fría decepción. Luego, me dio la espalda. —Tu egoísmo tiene un límite, Lilith. Clara es una humana frágil. ¡Tiene una afección cardíaca! ¿La obligaste a tragar esa inmundicia? ¿Intentabas matarla? No quiero volver a ver este lado cruel de ti. Quédate aquí y piensa en lo que has hecho. Ethan, la estrella de rock, y Julian, el arquitecto gótico, ni siquiera pudieron mirarme. Sus voces estaban tensas por la ira y el agotamiento. —¡Soportamos tus berrinches, pero no para que lastimaras a nuestra familia! Nos has fallado, Lilith. Quédate ahí dentro y comprende lo que hiciste mal. Luego, levantaron con cuidado a la "inconsciente" Clara y desaparecieron por el pasillo. Pero ellos no lo sabían. El observatorio solo debía abrirse por la noche, pero algo falló. Cuando llegó la mañana, la cúpula no se cerró. La luz del sol, mortal para nosotros, entró directamente. Mi poder se evaporó. Mis gritos se convirtieron en silencio. Me convertí en cenizas. Tres días después, mis hermanos regresaron con una Clara "recuperada". Solo entonces se acordaron de mí. No tenían idea de que el sol ya me había ejecutado.
1.6K viewsCompletedAdded to Library 54 Times as leandro, el guerrero supremo
Read
+Library
Mi Novio Me Entregó a los Zombis

Mi Novio Me Entregó a los Zombis

En pleno apocalipsis zombi, mi novio, José Halabe, insistió en retrasar la evacuación. Todo para que Susana Campuzano, su amiga de la infancia, también pudiera alcanzar el último grupo de helicópteros de rescate. Pero esa era la última operación de evacuación desde que estalló el brote zombi. También era la única salida con vida para nuestro equipo de sobrevivientes. Al ver que ella seguía sin aparecer, no me quedó más opción que noquear a José y subirlo conmigo al helicóptero. Al final, Susana terminó devorada por la horda de zombis. Yo, en cambio, logré sobrevivir gracias a esa decisión. Después, viví una vida tranquila y feliz con José en la zona segura. Pero la noche antes de que asumiera el mando del sector, justo cuando me preparaba para liderar al ejército humano en el contraataque, José me echó un sedante en el agua. Luego me arrojó directo a una horda de zombis. Cientos, quizá miles de zombis me abrieron el vientre y me devoraron viva, hasta que morí en medio de un dolor insoportable. Él, en cambio, estaba de pie en lo alto de la muralla y soltó una carcajada helada. —Por culpa de tu egoísmo, Susana también perdió la oportunidad de vivir. Tenías que sentir en carne propia el dolor que ella sufrió. Tenías que pagarlo con tu vida. Al volver a abrir los ojos, regresé al día en que José insistía en retrasar la evacuación. Ya que tanto quería vivir y morir junto a Susana, entonces yo misma haría que terminara sirviendo de comida para los zombis junto con ella.
1.0K viewsCompletedAdded to Library 33 Times as leandro, el guerrero supremo
Read
+Library
Cuando la novia se cansó de esperar

Cuando la novia se cansó de esperar

Mi padre viajó desde Italia solo para presenciar mi primera boda. Vio con sus propios ojos cómo Luca Romano me soltaba la mano diez minutos antes de pronunciar los votos, todo porque Celeste llamó diciendo que no podía respirar. Ese día, el señor Moretti no gritó. Se limitó a decirme: «Tómate el tiempo que te haga falta. Pero cuando por fin entiendas que él jamás te elegirá en el altar, regresa a casa». En aquel entonces, pensé que mi padre no entendía de amor. Por eso decidí quedarme en Nueva York. Le di a Luca siete bodas. Siete desplantes. Cada una de las veces regresaba con flores, disculpas y una nueva fecha para el compromiso. «Elena —me repetía siempre—, esta es la última vez». Con los años, hasta sus amigos dejaron de disimular las burlas a mis espaldas. «Ella no se va a ir —decía uno de ellos—. Solo quiere que él le ruegue un poco más». Yo me habría quedado por un amor de verdad. Pero no iba a desgastarme por un hombre que solo se acordaba de mí después de haber elegido a otra. Ahí fue cuando por fin abrí los ojos: él había confundido mi devoción con un refugio seguro al que podía volver cada vez que se le antojara. La mañana de nuestra octava boda, guardé el anillo de compromiso en una caja de terciopelo blanco. En ese preciso instante, mi teléfono sonó. Era mi padre. —El helicóptero está listo —anunció. En el altar, Luca aguardaba por mí con la alianza de matrimonio en la mano. Solo que esta vez, decidí dejarlo esperando para siempre.
5.7K viewsCompletedAdded to Library 172 Times as leandro, el guerrero supremo
Read
+Library
PREV
1
...
3839404142
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status